Un cliente de 40 años en Deutsche Bank es expulsado por no tener 50.000 euros: «Nos tratan como basura»
Bruselas, 15 de mayo de 2026 — Un hombre identificado solo como François, cliente de la Deutsche Bank Bélgica durante más de cuatro décadas sin incidentes, denuncia haber sido obligado a cerrar su cuenta por no cumplir con un umbral de depósitos mínimo. Según su testimonio, el banco le comunicó que, al no disponer de al menos 50.000 euros en su cuenta, ya no era considerado un cliente «rentable» para el establecimiento.
François, quien prefiere mantener su anonimato, relató en declaraciones a RTL que durante años fue un usuario modelo: sin deudas, sin descubiertos no autorizados y con operaciones financieras habituales en la entidad. Sin embargo, en los últimos meses, el banco habría iniciado una serie de acciones que, según él, revelan una política de exclusión hacia clientes con perfiles «low cost».
Entre los episodios que describe se encuentra un incidente técnico con su decodificador bancario, donde tras horas esperando atención telefónica, un empleado en la agencia le habría dicho textualmente: *»Usted es un cliente low cost. No está obligado a quedarse con nosotros»*. Más adelante, su tarjeta fue bloqueada por falta de actualización de datos personales, y la respuesta del servicio al cliente fue idéntica: *»Monsieur, vous n’êtes pas obligé de rester client chez nous»* («Señor, no está obligado a seguir siendo nuestro cliente»).

El punto de inflexión llegó el pasado 2 de abril, cuando recibió un comunicado formal informándole que su relación con la entidad debía finalizar. «Me sentí humillado», declaró. «Después de 40 años de fidelidad, me hacen entender que solo importo si tengo un saldo alto. Es como si nos trataran a los clientes como si fuéramos basura: si no generas suficiente beneficio, te desechan».
La situación plantea preguntas sobre las prácticas de las entidades financieras en Bélgica, donde la ley permite a los bancos terminar relaciones bancarias incluso sin causa justificada, siempre que se respeten ciertos plazos y procedimientos. François, quien ha recurrido a plataformas ciudadanas como el botón naranja «Alertez-nous» para visibilizar su caso, advierte sobre el riesgo de que estas prácticas se normalicen: «¿Hasta cuándo los bancos podrán decidir quién merece un servicio financiero y quién no?»
Deutsche Bank no ha respondido hasta el momento a las solicitudes de comentarios sobre este caso.
