Investigadores del MD Anderson Cancer Center de la Universidad de Texas han identificado un nuevo supresor tumoral, denominado BATF2, que podría ser clave para mejorar la respuesta inmunitaria en ciertos tipos de cáncer de cabeza y cuello. El estudio, publicado en Communications Nature, revela que este supresor tumoral puede ser inhibido por factores presentes en el microambiente tumoral, lo que reduce la capacidad del sistema inmunitario para combatir el cáncer.
La investigación, liderada por el Dr. Yu Leo Lei, encontró que la glutamina, un aminoácido presente en el microambiente tumoral, puede provocar la inactivación epigenética de BATF2. Esta inactivación afecta la vía de señalización STING, un componente crucial de la inmunidad innata, y disminuye la respuesta inmunitaria general.
“Los supresores tumorales tradicionales a menudo presentan mutaciones o se pierden a nivel genético. Sin embargo, cada vez hay más evidencia que sugiere la importancia de un nuevo tipo de supresor tumoral que no muta con frecuencia, pero que sí es inhibido epigenéticamente por señales metabólicas específicas en el microambiente tumoral”, explica el Dr. Lei. “Este estudio caracteriza un nuevo supresor tumoral del cáncer oral que impulsa la vigilancia inmunitaria, pero que se ve inhibido por niveles elevados de glutamina.”
¿Qué es BATF2 y cómo contribuye a la inmunidad?
BATF2 es un supresor tumoral que desempeña un papel importante en la regulación de las respuestas inmunitarias y ayuda a mantener la vigilancia inmunitaria contra el cáncer. Se expresa fuertemente en las células epiteliales y las células mieloides, y puede activar directamente la vía STING, que desencadena la producción de interferón de tipo I (IFN-I). Este interferón es fundamental para la protección mediada por los linfocitos T contra las células tumorales.
Los investigadores observaron que los niveles de BATF2 están fuertemente correlacionados con las firmas inmunitarias IFN-I y Th1 en los tumores de los pacientes. Esto indica que niveles más altos de BATF2 ayudan a reclutar células inmunitarias para atacar el cáncer.
¿Cómo afecta la glutamina a BATF2 y a las células cancerosas?
Muchos cánceres muestran resistencia a los tratamientos que activan la vía STING. Estudios recientes han demostrado que los cambios epigenéticos, que activan o desactivan genes sin alterar la secuencia del ADN, pueden ocurrir debido a señales metabólicas en el microambiente tumoral.
En particular, se encontró una correlación inversa entre los genes BATF2 e IFN-I y los genes involucrados en el metabolismo de la glutamina, lo que sugiere una posible conexión. El estudio demostró que una dieta rica en glutamina silencia el gen BATF2, lo que lleva a una respuesta inmunitaria debilitada, una menor producción de IFN-I y un mayor consumo de oxígeno, permitiendo que las células cancerosas crezcan y eviten la detección inmunitaria. El uso de fármacos que inhiben el metabolismo de la glutamina restauró significativamente la producción de IFN-I y sensibilizó las células cancerosas a los medicamentos que se dirigen a la vía STING, mejorando la respuesta antitumoral en general.
¿Qué implicaciones tiene esto para los pacientes con cáncer de cabeza y cuello?
Aunque estos resultados son preliminares y se necesitan más estudios, sugieren que controlar los niveles de glutamina para mejorar la expresión de BATF2 en el microambiente tumoral podría mejorar la respuesta inmunitaria en pacientes con cáncer de cabeza y cuello que son resistentes a los tratamientos que afectan la vía STING.
