Un misterio de larga data en torno a un esqueleto de la época romana descubierto en el sur de Inglaterra podría estar finalmente llegando a su fin.
Estudios previos sugerían que la joven, conocida como la Mujer de Beachy Head, podría tener ancestros recientes de África subsahariana o del Mediterráneo. Sin embargo, una nueva investigación genética apunta en una dirección diferente, indicando que lo más probable es que fuera originaria de Gran Bretaña.
Utilizando técnicas avanzadas de secuenciación de ADN, los investigadores buscaron resolver las preguntas que han rodeado a la Mujer de Beachy Head durante más de una década.
Un Esqueleto Hallado en un Sótano
Los restos fueron redescubiertos en 2012 durante el proyecto Eastbourne Ancestors, cuando se abrió una caja en el sótano del Ayuntamiento de Eastbourne. En su interior se encontraba el esqueleto de una joven de la época romana. Una etiqueta manuscrita indicaba que había sido encontrada cerca del promontorio de Beachy Head en algún momento de la década de 1950, aunque se disponía de poca información adicional.
La atención pública creció después de que las primeras investigaciones sugirieran que la mujer podría tener ascendencia reciente de África subsahariana. De ser correcto, el esqueleto representaría una evidencia temprana y poco común de ascendencia africana en la Britania romana.
Posteriormente, una investigación no publicada propuso un origen diferente, sugiriendo que podría provenir del Mediterráneo, posiblemente de Chipre. Sin embargo, esta conclusión se basó en ADN mal conservado, lo que generó incertidumbre sobre su verdadero origen.
Nuevos Métodos de ADN Ofrecen Nuevas Respuestas
Los investigadores han regresado al esqueleto con herramientas analíticas mejoradas. Según el Dr. William Marsh, uno de los científicos que analizó el ADN, los nuevos resultados sugieren una conexión mucho más estrecha con Gran Bretaña.
“Al utilizar técnicas de ADN de última generación y genomas recién publicados, pudimos determinar la ascendencia de la Mujer de Beachy Head con mucha mayor precisión que antes”, revela William. “Demostramos que comparte ascendencia genética que es más similar a la de otros individuos de la población local de la Britania romana.”
La Dra. Selina Brace, especialista en ADN antiguo y autora principal del estudio, afirma que la evolución de la interpretación refleja cómo avanza la ciencia con el tiempo.
“Nuestro conocimiento científico y nuestra comprensión están en constante evolución, y como científicos, nuestro trabajo es seguir buscando respuestas. Gracias a los avances tecnológicos que han ocurrido en la última década desde que la Mujer de Beachy Head salió a la luz, nos complace informar sobre estos nuevos datos exhaustivos y compartir más información sobre este individuo y su vida.”
Los hallazgos de la investigación fueron publicados en el Journal of Archaeological Science.
La Vida en la Britania Romana
El primer contacto importante de Gran Bretaña con la Antigua Roma tuvo lugar en el 55 a.C., cuando Julio César lideró una campaña militar a lo que hoy es Kent. La Britania romana se estableció casi un siglo después, bajo el emperador Claudio.
En su apogeo, el control romano se extendía desde el sur de Inglaterra hasta el Muro de Antonino al norte de la actual Glasgow. La región incluía extensas redes de fuertes, carreteras y ciudades vinculadas al Imperio romano en general, facilitando el movimiento a través de Europa, el norte de África y más allá.
Las inscripciones históricas y la evidencia arqueológica muestran que los viajes entre Gran Bretaña y el norte de África eran comunes durante este período y continuaron incluso después del fin del dominio romano. Los estudios de ADN antiguo también han identificado a personas con ascendencia mixta europea y subsahariana que vivieron en Dorset y Kent durante el siglo VII.
Lo Que Sabemos Sobre la Mujer de Beachy Head
Durante la ocupación romana, el área alrededor de Beachy Head estaba salpicada de asentamientos e infraestructura vinculados al imperio. Los sitios arqueológicos cercanos incluyen una villa en Eastbourne, un fuerte en Pevensey y comunidades rurales en Bullock Down y Birling. Se han encontrado varios enterramientos en la región, incluidos adultos y un niño.
La ubicación exacta del entierro de la Mujer de Beachy Head sigue siendo desconocida, pero la datación por radiocarbono indica que murió entre el 129 y el 311 d.C., lo que coincide con el período romano en Gran Bretaña.
El análisis físico de su esqueleto ofrece más información sobre su vida. Probablemente tenía entre 18 y 25 años al momento de su muerte y medía poco más de 1,5 metros de altura. Una lesión curada en su pierna apunta a una herida grave pero sobrevivible que sufrió anteriormente en su vida.
Las firmas químicas en sus huesos también proporcionan pistas sobre su dieta. Los niveles de carbono y nitrógeno sugieren que consumía regularmente mariscos.
De Pistas Iniciales de ADN a Evidencia Más Clara
El análisis genético inicial comenzó en 2017, cuando los investigadores intentaron por primera vez extraer ADN de los restos. Esos primeros resultados sugirieron un origen mediterráneo, pero el ADN era limitado en cantidad y calidad.
Debido a que los datos eran insuficientes para respaldar conclusiones firmes, los hallazgos no se publicaron.
Para 2024, los avances en las técnicas de ADN antiguo hicieron posible recuperar mucho más material genético. Los investigadores regresaron al esqueleto y lograron secuenciar ADN de una calidad significativamente mayor.
Este conjunto de datos ampliado permitió una comparación más detallada con poblaciones conocidas. El análisis mostró que el ADN de la Mujer de Beachy Head coincidía más estrechamente con las comunidades rurales de la Britania romana, sin evidencia de ascendencia reciente africana o mediterránea. Con base en estos resultados, los investigadores concluyeron que probablemente se originó en el sur de Inglaterra.
Reconstruyendo un Rostro del Pasado
Los datos de ADN mejorados también permitieron un análisis forense moderno. Los científicos predijeron que la Mujer de Beachy Head probablemente tenía una pigmentación de piel clara, ojos azules y cabello rubio. Estos hallazgos se utilizaron para actualizar su reconstrucción facial digital.
A medida que la tecnología del ADN continúa avanzando, los investigadores esperan obtener información aún más profunda sobre la vida de las personas que vivieron hace miles de años, lo que permitirá comprender mejor a individuos olvidados como la Mujer de Beachy Head dentro de su contexto histórico.
