Ben Roberts-Smith confirmó su intención de asistir a los eventos del Día de Anzac, según informó la Australian Broadcasting Corporation. El excomandante de las Fuerzas Especiales australianas manifestó su determinación para participar en las conmemoraciones, pese al contexto legal y mediático que lo rodea.
Según documentos judiciales citados por The Guardian, Roberts-Smith había planeado dejar Australia y había investigado la posibilidad de adquirir un negocio de bienestar en España. Estos planes surgieron en medio de las investigaciones relacionadas con su conducta durante su servicio militar en Afganistán.
Además, informó SMH.com.au que, antes de la llegada de la policía, Roberts-Smith había desocupado su propiedad de alquiler y había reservado un vuelo internacional, lo que generó preocupación sobre sus intenciones de salir del país.
En paralelo, News.com.au destacó el testimonio de otro comandante que sirvió en el mismo conflicto que Roberts-Smith y quien criticó públicamente sus acciones, generando un debate dentro de la comunidad militar sobre la rendición de cuentas.
The Australian también informó que Roberts-Smith estaba considerando un traslado definitivo a España, donde habría explorado opciones de residencia y actividad empresarial, según se desprende de los registros judiciales revisados por el medio.
