71
No es necesario que los niños pequeños estén entretenidos durante todo el día. De hecho, permitir que experimenten el aburrimiento puede ser beneficioso, ya que este estado fomenta el desarrollo de la creatividad, la independencia y la capacidad de resolución de problemas.
La clave está en dejar que, en ocasiones, ellos mismos encuentren la manera de resolver las cosas y descubrir sus propias actividades.
