El luchador de MMA, Benoît Saint Denis, se prepara para su próximo combate contra Dan Hooker en la UFC, y según múltiples fuentes, ha reordenado sus prioridades. Lo que antes era importante, como el «trash-talk» o las celebraciones, ha pasado a un segundo plano.
Saint Denis ha declarado a L’Équipe que prefiere «el camino de la cruz» antes que las provocaciones, lo que sugiere un enfoque más serio y dedicado a su preparación. Esta nueva mentalidad se extiende a su vida personal, admitiendo que incluso eventos significativos como su cumpleaños, Navidad o Año Nuevo, han perdido importancia frente a la inminente pelea.
En declaraciones a Sports – Orange y RMC Sport, el luchador enfatizó que «todo ha pasado a un segundo plano», revelando un compromiso total con su carrera y este desafío en particular. Esta dedicación implica sacrificios, no solo para él, sino también para su familia, como señaló en una entrevista con Le Parisien.
Ouest-France también reporta que Saint Denis ha priorizado completamente su entrenamiento, dejando de lado otros aspectos de su vida para concentrarse en el combate contra Hooker. Este nivel de enfoque sugiere que el luchador está decidido a dar lo mejor de sí en el octágono.
