Un nuevo análisis de datos ha demostrado que el bimekizumab proporciona una mejora sostenida y significativa en la piel de pacientes con psoriasis durante un período de hasta cuatro años. Además, nuevos datos moleculares sugieren que el fármaco actúa normalizando las células inmunitarias patógenas que contribuyen a la persistencia a largo plazo de la enfermedad.
La psoriasis es una afección crónica de la piel que afecta aproximadamente al 2-3% de los adultos en todo el mundo. Se caracteriza por una hiperproliferación epidérmica impulsada por el sistema inmunitario y la aparición recurrente de placas. Si bien las terapias biológicas dirigidas a las vías de la interleucina (IL)-17 han transformado el control de la enfermedad a corto plazo, la durabilidad a largo plazo y los mecanismos subyacentes a la remisión sostenida han sido interrogantes clave para los clínicos.
Durabilidad del bimekizumab en la remisión de la psoriasis
Nuevos análisis combinados de múltiples ensayos de fase III y sus extensiones a largo plazo revelaron que la durabilidad del bimekizumab se mantuvo alta entre los pacientes que lograron una remisión completa de la piel al inicio del tratamiento. De aquellos que alcanzaron una remisión completa después de 16 semanas y continuaron el tratamiento, el 73,0% mantuvo esta respuesta al cuarto año. Estos hallazgos se basaron en tres estudios de fase 3 de un año, junto con una extensión de seguimiento a largo plazo de 3 años.
El bimekizumab es un anticuerpo monoclonal que inhibe selectivamente tanto la IL-17A como la IL-17F, dos citocinas clave implicadas en la patogénesis de la psoriasis. Al dirigirse a ambas, la terapia busca lograr una modulación inmunitaria más profunda y duradera que los agentes que inhiben solo la IL-17A.
Para explorar la base biológica de esta respuesta sostenida, los investigadores realizaron análisis transcriptómicos a granel y de células individuales en muestras de piel afectada. Identificaron una población distinta de células T de memoria residentes en los tejidos (TRM) que expresan IL-17A y/o IL-17F, las cuales estaban en gran medida ausentes en la piel sana. Estas células TRM patógenas también expresaban factores de supervivencia que se cree que prolongan su persistencia dentro de las lesiones psoriásicas.
El tratamiento con bimekizumab revirtió la expresión de estos genes de supervivencia y normalizó una firma génica más amplia de las células TRM en ocho semanas. Esta normalización molecular sugiere que la eficacia a largo plazo puede estar relacionada con la reducción de la supervivencia y la actividad patógena de las células TRM productoras de IL-17, en lugar de simplemente suprimir la inflamación de forma transitoria.
Implicaciones para el manejo a largo plazo de la psoriasis
Los hallazgos proporcionaron un respaldo mecanicista para las respuestas clínicas duraderas observadas con bimekizumab y destacaron la importancia de dirigirse a la memoria inmunitaria residente en los tejidos en enfermedades inflamatorias crónicas. Si bien existen limitaciones, como la dependencia de pacientes que lograron una remisión temprana y continuaron el tratamiento, los resultados fortalecieron la evidencia de una modificación a largo plazo de la enfermedad.
Para los clínicos, estos datos refuerzan el potencial del bimekizumab para proporcionar una remisión sostenida en la psoriasis de moderada a grave, con implicaciones para la planificación del tratamiento a largo plazo y las expectativas de los pacientes. Se necesitarán estudios adicionales para investigar otros tipos de células que expresan IL-17A e IL-17F, y para confirmar si estas respuestas duraderas se traducen ampliamente a diversas poblaciones clínicas.
Referencia
Krueger JG et al. Bimekizumab long-term response in psoriasis: mechanistic insights into efficacy level and durability. J Allergy Clin Immunol. 2026; DOI:10.1016/j.jaci.2025.12.1013.
