Investigadores han identificado un biomarcador común que podría ayudar a distinguir entre la esquizofrenia y el trastorno bipolar, dos condiciones de salud mental que a menudo son difíciles de diagnosticar con precisión. El estudio, publicado en Molecular Psychiatry, se centra en los niveles de una proteína llamada factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) en la sangre.
Los hallazgos revelan que los pacientes con esquizofrenia tienden a tener niveles más bajos de BDNF en comparación con aquellos con trastorno bipolar. Esta diferencia podría servir como una herramienta valiosa para mejorar el diagnóstico y, potencialmente, personalizar los tratamientos.
El BDNF desempeña un papel crucial en el desarrollo y la función del cerebro, y se ha relacionado con diversas enfermedades psiquiátricas. La investigación sugiere que la alteración en los niveles de BDNF podría estar relacionada con los procesos biológicos subyacentes a la esquizofrenia y el trastorno bipolar.
Aunque se necesitan más estudios para confirmar estos resultados y comprender completamente las implicaciones clínicas, este descubrimiento representa un paso importante hacia un diagnóstico más preciso y una mejor atención para las personas que padecen estos trastornos.
Los investigadores esperan que este biomarcador pueda utilizarse en combinación con otros criterios diagnósticos para proporcionar una evaluación más completa y precisa de los pacientes.
