La batalla legal entre Blake Lively y Justin Baldoni continúa. El jueves, los abogados de Baldoni comparecieron ante un juez con la esperanza de que desestimara la demanda presentada por Lively, en la que alega acoso sexual y represalias durante y después del rodaje de su película de 2024, “It Ends With Us”.
El equipo legal de Baldoni argumentó que las acusaciones se centran en improvisaciones durante la filmación de escenas de contenido sexual, y que esto no constituye acoso basado en el género. Según la defensa, cualquier contacto físico entre Baldoni y Lively se originó en la relación entre sus personajes y no tenía relación con el género de Lively.
Durante la audiencia, el abogado de Baldoni, Jonathan Bach, intentó establecer un paralelismo con la serie “Heated Rivalry” – una comedia romántica gay con escenas explícitas – para cuestionar si la improvisación en escenas íntimas entre actores masculinos podría considerarse discriminación de género. El juez Lewis Liman, sin embargo, rápidamente interrumpió, señalando que el argumento no sugeriría que el contenido sexual de la película diera licencia a Baldoni para tocar a Lively a su antojo.
Por su parte, la abogada de Lively, Esra Hudson, enfatizó que existen puntos clave en disputa que requieren la evaluación de un jurado. Como ejemplo, citó una discrepancia en la versión de los hechos sobre un incidente en el que el productor ejecutivo de “It Ends With Us”, Jamey Heath, entró en una habitación mientras Lively estaba semidesnuda. Heath afirma haber escuchado una invitación, mientras que Lively y su equipo de maquillaje y peluquería recuerdan haber dicho “¡No, no, no!”.
Hudson también se centró en el consentimiento de Lively, afirmando que fue “besada, acariciada y tocada” de maneras a las que no había consentido, incluso sabiendo que la película contenía escenas íntimas. La abogada aclaró que la improvisación no debe estar prohibida, pero que debe haber una conversación previa sobre qué tipo de contacto físico se puede esperar, de ahí la importancia de los “nudity riders” y los coordinadores de intimidad.
El juez Liman expresó dudas sobre si cada decisión relacionada con el contacto físico debía ser decidida por un jurado, pero Hudson insistió en que, en este caso, Lively se sintió incómoda y sorprendida, lo que indica una falta de consentimiento. El juez Liman tomará una decisión sobre la moción en una fecha posterior. El juicio está programado para mayo, y Liman podría limitar el alcance de las acusaciones que serán consideradas por el jurado.
