La elección del color del año por Pantone siempre genera debate, pero esta vez, la firma ha sorprendido al optar por “Cloud Dancer”, un tono de blanco. La estilista Katie Malik admite que inicialmente le sorprendió la decisión, considerando la trayectoria de Pantone en la elección de colores vibrantes, pero señala que refleja un cambio genuino y se alinea con una creciente tendencia hacia el “lujo silencioso”, el agotamiento y el rechazo al exceso.
Malik comenta que la respuesta de sus clientes ha sido mayoritariamente positiva, con muchos buscando espacios más tranquilos y reparadores en sus hogares. “Mucha gente busca activamente tranquilidad y serenidad en sus casas y no siempre están listos para comprometerse con colores más atrevidos”, explica.
Según Malik, si el blanco transmite calma o esterilidad depende de cómo se utilice, y lejos de ser una elección “sorda” por parte de Pantone, lo considera uno de sus tonos más versátiles. “Cloud Dancer” se describe como un lienzo en blanco que permite que “todos los colores brillen”, una idea que comparte la estilista.
“Un lienzo en blanco no es un espacio vacío, sino un espacio lleno de potencial”, afirma. Añade que el éxito de este color no radicará en su adopción universal, sino en cómo impulsa una conversación más amplia sobre lo que deseamos de nuestros hogares.
Para aquellos que se sientan tentados a abrazar “Cloud Dancer” en todo su esplendor, un elemento esencial podría ser un quitamanchas de muy buena calidad, mantenido siempre a mano.
