Blanco Mental: ¿Qué Ocurre en el Cerebro Cuando No Pensamos?

by Editora de Salud

Cuando estamos despiertos, parece que experimentamos un flujo ininterrumpido de sensaciones, reflexiones, recuerdos e impresiones que conforman el contenido de nuestra vida mental. Sin embargo, algunas personas reportan experimentar momentos en los que no piensan en nada. ¿Es esto realmente posible, o se trata de una ilusión causada por un sesgo de memoria?

“Definimos el ‘blanc mental’ o ‘apagón mental’ como la ausencia total de contenido mental que se pueda describir a otros. Sin imágenes en la cabeza, sin música pegadiza, sin pensamientos obsesivos… ¡nada! Esta experiencia es a menudo buscada por practicantes de la meditación[1] o del mindfulness. No obstante, no es exclusiva de ellos: parece ser muy frecuente después de un esfuerzo cognitivo intenso y prolongado, como un examen universitario, o en caso de privación de sueño”, explica el Dr. Esteban Munoz-Musat, neurólogo y antiguo doctorando en el Laboratorio PICNIC del Instituto del Cerebro.

La definición del blanc mental sigue siendo objeto de debate en la comunidad científica. De ahí la necesidad de describir mejor este fenómeno, que podría enseñarnos más sobre la riqueza de nuestras experiencias subjetivas.

“El apagón mental también forma parte del cuadro clínico de ciertos trastornos psiquiátricos, como el trastorno de ansiedad generalizada. Parece ser más frecuente en personas con trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad (TDAH). Estudiarlo de cerca podría ayudarnos a comprender mejor estos trastornos”, precisa el investigador.

Una descripción inédita del sustrato neuronal del apagón mental

Para profundizar en este tema, Esteban Munoz-Musat, Lionel Naccache, Thomas Andrillon y sus colegas reclutaron a 62 voluntarios sanos. Estos realizaron ejercicios cognitivos diseñados para rastrear las variaciones de su atención durante una tarea larga y tediosa, mientras que su actividad mental se registraba mediante electroencefalografía de alta densidad (hdEEG) y su comportamiento se supervisaba cuidadosamente.

leer más  Nueva Variante COVID BA.3.2 Detectada en California

Los resultados del estudio indican que los episodios de blanc mental reportados por los participantes estaban asociados a marcadores neurofisiológicos y patrones de comportamiento muy precisos.

Durante estos momentos, la conectividad entre redes neuronales distantes disminuía y el procesamiento de la información visual se perturbaba. En particular, el procesamiento visual “tardío” (250-300 ms después de la exposición a un estímulo, una ventana considerada en algunos modelos como la parte consciente del procesamiento visual) era casi ausente. Además, los sujetos se mostraban ligeramente somnolientos, más lentos y cometían más errores.

“Estas observaciones sugieren que, durante un episodio de blanc mental, los participantes tenían un acceso reducido a la información sensorial proveniente de su entorno”, explica Thomas Andrillon (Inserm), último autor del estudio. “Estos nuevos datos respaldan una idea que se impone cada vez más: ¡estar despierto no significa necesariamente ser consciente de algo! El apagón mental corresponde a una verdadera interrupción del flujo de pensamientos.”

¿Una pérdida de conciencia fugaz?

Trabajos recientes muestran que las fluctuaciones de conciencia que experimentamos a lo largo del día y de la noche son complejas y no coinciden con la dicotomía clásica entre vigilia y sueño.

Por ejemplo, algunas personas son capaces de tener sueños lúcidos –es decir, son conscientes de que están soñando– mientras están sumergidas en una fase de sueño paradójico. Quizás el blanc mental corresponda a la experiencia inversa: una pérdida de conciencia transitoria durante un período de vigilia.

“El blanc mental es sin duda un evento extremadamente frecuente, durante el cual ciertas regiones del cerebro entran en una forma de sueño. Estimamos que representa entre el 5 y el 20% del tiempo de vigilia, aunque existen grandes diferencias entre individuos”, añade el investigador.

leer más  Ola de frío: Riesgo para mayores y enfermos crónicos

El estudio también muestra que, a nivel neurofisiológico, el apagón mental es claramente distinto de otros dos estados mentales: la concentración intensa en una tarea y el divagar de la mente (mind wandering), durante el cual la actividad mental descuida la información proveniente del entorno y se centra en pensamientos sin relación con el lugar, las personas o los eventos presentes.

Futuras investigaciones permitirán determinar si el blanc mental podría ser utilizado en la descripción clínica de ciertos trastornos neurológicos o psiquiátricos. Pero, sobre todo, abre la puerta a un mejor conocimiento de la conciencia y la atención.

[1] En algunas tradiciones espirituales, como el budismo, se le llama un estado de cesación –o nirodha en sánscrito.

Financiación

Este estudio fue financiado por el Consejo Europeo de la Investigación (ERC), la Agencia Nacional de la Investigación (ANR) y el Programa de Ciencia Fronteriza Humana (HFSP).

Fuente

Munoz-Musat, E., et al. Behavioral, experiential, and physiological signatures of mind blanking. PNAS, Diciembre 2025. DOI: 10.1073/pnas.2510262122.

You may also like

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.