La cadena nacional de Irlanda, RTÉ, ha tomado una decisión polémica para la final de Eurovisión. En lugar de emitir el certamen, la emisora ha decidido boicotear la competencia en protesta por la inclusión de Israel, sustituyendo la gala por la emisión de un episodio de la emblemática serie satírica Father Ted.
Un episodio clásico como alternativa al certamen
El episodio elegido es «A Song for Europe», emitido originalmente en 1996, en el cual los personajes del Padre Ted y el Padre Dougal interpretan la canción «My Lovely Horse» y obtienen el resultado de «nul points».
Esta medida ha generado fuertes reacciones y una profunda división de opiniones. Graham Linehan, uno de los creadores de la serie, condenó la decisión y acusó a RTÉ de utilizar la obra como una «herramienta de acoso antisemita», calificando la medida como un «acto de contraprogramación puntual y alegre». Ante esto, Linehan ha exigido la dimisión del director general de la cadena, Kevin Bakhurst.
En contraste, el sitio de noticias irlandés Extra.ie ha celebrado la acción, calificándola como un «trolleo genio» y refiriéndose a la iniciativa como «mi lovely boycott».
Un boicot que se extiende por Europa
Irlanda no es el único país afectado por las tensiones relacionadas con la participación de Israel. España, Eslovenia, los Países Bajos e Islandia también han declinado enviar competidores a Austria, sede donde 35 países competirán bajo el lema «united by music».
Al igual que la cadena irlandesa, otros emisores nacionales han optado por programación alternativa para la noche de la final. En Eslovenia, la cadena nacional emitirá documentales bajo la temática «Voices of Palestine», mientras que en España se transmitirá un programa musical titulado «The House of Music».
Este clima de tensión y las repercusiones actuales han llevado a plantear si el conflicto en torno a Israel podría cambiar la naturaleza de la competencia de manera permanente.
