La bolsa de valores holandesa, el AEX, muestra incertidumbre entre ganancias y pérdidas, en un contexto marcado por el aumento del precio del petróleo hasta los 110 dólares por barril. Los inversores se mantienen cautelosos ante las preocupaciones sobre la inflación derivadas del conflicto en Irán.
El AEX, que esta semana llegó a superar los 1.000 puntos, ha experimentado un descenso significativo, especialmente tras el reciente incremento en el precio del petróleo. El sector del acero se encuentra entre los más afectados por esta caída.
Las bolsas asiáticas también han cerrado en números rojos, influenciadas por el alza en los precios del petróleo y el sentimiento negativo de Wall Street. Se espera que la jornada bursátil en Europa comience con una actitud expectante.
La escalada del conflicto en Irán genera inquietud en los mercados financieros, con la esperanza de una desescalada cada vez más remota. Israel continúa con sus ataques en territorio iraní, lo que contribuye a la volatilidad en los precios del petróleo y a la incertidumbre económica global.
Incluso el bitcoin, que había mostrado una recuperación en las últimas semanas, ha sufrido pérdidas en este contexto de tensión geopolítica y económica.
