Los mercados estadounidenses mostraron una reacción mixta al inicio de la semana, en un contexto marcado por la escalada de tensiones geopolíticas en Oriente Medio. El Dow Jones Industrial Average descendió ligeramente un 0,15%, cerrando en 48.904,78 puntos, tras haber recuperado temporalmente el nivel del viernes. A mediados de febrero, este índice emblemático de Wall Street superó por primera vez la barrera de los 50.500 puntos.
El S&P 500, de mayor amplitud, se mantuvo prácticamente sin cambios, con un incremento marginal del 0,04% hasta alcanzar los 6.881,62 puntos. Por otro lado, el Nasdaq Composite experimentó una subida del 0,36%, cerrando en 22.748,86 puntos.
El fin de semana estuvo marcado por ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, incluyendo la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei. Actualmente, continúan los ataques a nuevos objetivos, con Teherán respondiendo con posibles contraataques a Israel y otros países. Esta situación ha provocado un fuerte aumento en el precio del petróleo. El Brent llegó a alcanzar su nivel más alto desde julio de 2024, mientras que el petróleo estadounidense superó los 75 dólares, su precio más elevado desde junio de 2025, momento en el que las instalaciones iraníes fueron atacadas por el ejército estadounidense. Sin embargo, según Morgan Stanley, el precio del petróleo debería alcanzar los 100 dólares por barril para afectar las perspectivas alcistas de las acciones estadounidenses en los próximos seis a doce meses.
El índice de gestores de compras del ISM para la industria, correspondiente al mes de febrero, disminuyó en comparación con el mes anterior, aunque en menor medida de lo esperado. El índice se mantiene significativamente por encima del umbral que indica crecimiento económico. No obstante, la evolución de los precios fue notablemente alta, lo que reaviva las preocupaciones sobre la inflación y reduce las expectativas de recortes en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal de Estados Unidos.
Las acciones del sector turístico, como las de cadenas hoteleras y aerolíneas, sufrieron pérdidas. Wynn Resorts y Hilton disminuyeron un 4,4% y un 2,2% respectivamente. Las aerolíneas United Airlines y American Airlines cayeron un 2,9% y un 4,2%, en ese orden.
En contraste, las acciones de las empresas de petróleo y defensa experimentaron ganancias. ConocoPhillips aumentó un 4,2% y ExxonMobil subió un 1,1%. Las acciones de RTX, una empresa de defensa, ganaron casi un 5%, y las de Lockheed Martin, proveedor del sistema de defensa antimisiles THAAD al ejército estadounidense, aumentaron un 3,4%.
En el sector tecnológico, Nvidia, fabricante de chips de inteligencia artificial, destacó con una recuperación del 2,9%. Microsoft también registró ganancias, con un aumento del 1,5%.
AES sufrió un desplome de casi el 18%. Global Infrastructure Partners de BlackRock y la sociedad de inversión sueca EQT llegaron a un acuerdo para adquirir la empresa energética estadounidense por 15 dólares por acción, o aproximadamente 10,7 mil millones de dólares, lo que representa un descuento de poco más del 13% sobre el precio de cierre del viernes.
