Las bolsas europeas cerraron la mañana con pérdidas, impulsadas por la preocupación sobre el impacto de la inteligencia artificial en los sectores de software y gestión de activos. La incertidumbre sobre una posible disrupción en estos negocios ha provocado una ola de ventas.
Milán lideró las caídas con un descenso del 0,9%, afectado principalmente por la venta de acciones en el sector financiero. París y Fráncfort también registraron pérdidas, con retrocesos del 0,5% y 0,4% respectivamente. En contraste, Londres se mantuvo relativamente estable, con un aumento del 0,4% gracias al buen desempeño de los sectores energético y minero. Los futuros en Wall Street muestran incertidumbre, a la espera de los datos del mercado laboral que podrían influir en las expectativas sobre los posibles recortes de tasas de interés por parte de la Reserva Federal, tras unos datos de ventas minoristas inferiores a los esperados.
El sector de la gestión de activos se encuentra bajo presión. El anuncio de Altruist sobre el lanzamiento de un nuevo servicio de planificación fiscal basado en su plataforma de inteligencia artificial, Hazel, ha desencadenado las ventas. Este servicio estará disponible para empresas independientemente de dónde custodien sus activos. En la bolsa italiana, las acciones de empresas de gestión de activos sufrieron fuertes caídas: Fineco (-7,7%), Banca Generali (-7,2%), Mediolanum (-6,4%) y Azimut (-4,4%). También se vieron afectadas otras entidades financieras, como Mps (-3,1%), Nexi (-2,7%) –cuyo precio objetivo fue reducido por Equita–, Intesa (-2,2%), Generali (-2,1%) y Mediobanca (-1,9%).
