Las bolsas europeas mostraron un desempeño positivo, contrastando con una percepción de incertidumbre en Wall Street, donde algunos analistas la describen como un “emperador sin ropas”.
A pesar de un entorno marcado por “mil bombas y granadas”, como lo describe una columna de opinión, los mercados bursátiles continúan su tendencia alcista. Este comportamiento genera interrogantes sobre la solidez de la recuperación económica y la influencia de factores externos.
En la última semana bursátil, se han comenzado a observar los primeros resultados del año 2025, ofreciendo una visión preliminar del rendimiento de las empresas y sectores clave.
Wall Street, por su parte, mantiene la mirada puesta en el futuro, anticipando que unos sólidos beneficios empresariales podrían impulsar la bolsa a alcanzar nuevos récords. Sin embargo, la incertidumbre política y económica podría representar un desafío para mantener esta trayectoria.
Los inversores confían en que las empresas estadounidenses reportarán ganancias robustas, a pesar del creciente ruido en torno a las políticas económicas y las tensiones geopolíticas.
