Los bonos chinos se consolidan como refugio seguro ante la inestabilidad global
En medio de una liquidación global de activos de deuda y crecientes tensiones geopolíticas, los bonos del gobierno chino han emergido como un refugio seguro, destacando especialmente tras el inicio de la guerra en Irán. Mientras otros mercados sufren la volatilidad, la deuda china se mantiene firme, posicionándose como una alternativa viable frente al aumento de los precios de la energía y la incertidumbre internacional.

Esta tendencia se ve impulsada por una erosión en la credibilidad del dólar estadounidense. Las políticas de aranceles y las acciones militares del presidente Donald Trump —incluyendo la apuesta por el cambio de régimen en Venezuela y la alianza con Israel para atacar a Irán— han generado dudas entre los inversores sobre la estabilidad de los activos de Estados Unidos. A esto se suman los ataques de Trump contra la Reserva Federal y una deuda nacional que se aproxima a los 40 billones de dólares, con rendimientos de la deuda a 10 años situados en el 4.1%.
El impacto es visible en las reservas internacionales: las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense por parte de los bancos centrales extranjeros han alcanzado su nivel más bajo desde 2012. Según datos del New York Fed, el monto en custodia para instituciones extranjeras fue de 2.7 billones de dólares, registrándose ventas por aproximadamente 82,000 millones de dólares desde finales de febrero, reflejando una pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales de EE. UU.
En este contexto, los bonos denominados en yuanes están llenando el vacío de seguridad financiera. China, que mantiene un crecimiento económico del 5%, presenta una menor vulnerabilidad ante el encarecimiento del petróleo gracias a sus masivas reservas estratégicas y al acceso a gas y petróleo ruso a precios reducidos. Asimismo, sus vínculos históricos con Irán le permiten mantener el tránsito de sus embarcaciones a través del Estrecho de Ormuz, una ventaja estratégica que no poseen economías como las de Japón, Corea del Sur o la mayoría de los países del sudeste asiático.
Yu Lifeng, director de investigación de Orient Golden Credit Rating, sostiene que el rol de refugio seguro de los bonos en RMB ha surgido como respuesta a los frecuentes riesgos geopolíticos, señalando que los diez años de internacionalización del yuan están rindiendo frutos en 2026.
