¿Recuerdas a Jerry Lewis, Joan Rivers o Mel Brooks? Sus inicios, y los de muchos otros grandes de la comedia estadounidense, se remontan a los años 20, 30, 40, 50, 60 y 70 en los llamados “Borscht Belt”, una serie de resorts de verano judíos ubicados en las montañas Catskills. Estos lugares no eran solo destinos vacacionales, sino verdaderos laboratorios donde se forjó un estilo de comedia rápido, autocrítico y lleno de ingenio que sigue vigente hoy en día.
Este sábado por la noche, el Borscht Belt Standup Comedy Club revive esa magia en una presentación organizada por el Museo Borscht Belt junto con Shadowland Stages. El comediante Allen Frishman, residente del condado de Sullivan, lo resume en tres palabras: “¡Prepárense para reír!”. Frishman, quien de niño se colaba para ver a los comediantes, ahora disfruta de hacer reír a los demás.
El hogar de Frishman es, en sí mismo, un museo dedicado al Borscht Belt, y durante el verano ofrece visitas guiadas con el objetivo de recaudar fondos para la supervivencia y crecimiento del museo, “shekel a shekel”, como él mismo dice. “Esperamos que vengan al espectáculo y ayuden a donar, ya que esto paga a los comediantes y proporciona fondos adicionales para el museo”, añadió. Las entradas están disponibles en BorschtBeltmuseum.org.
