El Gobierno holandés reconsidera la legislación sobre el impuesto al patrimonio tras fuertes críticas
El nuevo gabinete holandés planea modificar la ley de impuestos sobre el patrimonio, que debía entrar en vigor en 2028. Así lo confirmó un portavoz del ministro de Finanzas, Eelco Heinen. La Cámara Baja (Tweede Kamer) ya había aprobado la ley, pero aún debe ser revisada por la Cámara Alta (Eerste Kamer).
La decisión de revisar la legislación se produce tras una ola de críticas a la Ley de Rendimiento Real (Wet werkelijk rendement). Según el portavoz, el ministerio “no es sordo” a estas críticas y considera necesario adaptar la propuesta. Se iniciarán conversaciones con ambas cámaras del parlamento para abordar las preocupaciones planteadas.
Las críticas provienen principalmente de inversores y personas con altos patrimonios, quienes temen un aumento de la carga fiscal. En particular, los inversores en acciones y criptomonedas expresaron su preocupación por la posible imposición de impuestos sobre las ganancias de capital, incluso sin la venta de los activos. Esta práctica difiere de la de otros países, donde el impuesto sobre las ganancias de capital generalmente se aplica solo en el momento de la venta.
La controversia incluso trascendió las fronteras, llegando a captar la atención de figuras como Elon Musk, quien se manifestó en contra del plan en la red social X. Además, el príncipe Constantijn de Orange, hermano del rey Willem-Alexander y enviado especial de Techleap, una organización gubernamental que apoya a las startups, también expresó su preocupación. Argumentó que la nueva ley podría afectar negativamente a los empleados de startups que reciben acciones como parte de su compensación.
Es importante destacar que el proyecto de ley original contemplaba una excepción para las acciones de startups, permitiendo que el impuesto sobre las ganancias de capital se pagara solo en el momento de la venta.
