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El comediante Bral no tiene reparos en admitir que no busca la aprobación de todos. Con una sonrisa, afirma: «Un buen comediante no deja enemigos en pie. Yo los desmantelo».
En particular, Bral menciona a Pieter Omtzigt, a quien describe con una metáfora llamativa: «Llegó con mirra, incienso y oro, y al final se fue con todo eso». Ante situaciones como esta, asegura, no duda en «atacar» a las personas involucradas.
