El personal de apoyo y técnico del Hospital Memorial de Brattleboro, en Vermont (EE.UU.), ha ratificado su primer contrato sindical tras más de un año de negociaciones, un acuerdo que incluye mejoras salariales y mayor protección en seguridad laboral. Según la afiliada local de la American Federation of Teachers (AFT), más de 280 trabajadores —entre ellos técnicos y personal de apoyo— han aprobado el pacto de dos años, que también aborda demandas históricas en el sector hospitalario.
Este logro ocurre en un contexto complejo para el hospital, que enfrenta desafíos financieros significativos. Aunque el sindicato de enfermeras logró un acuerdo separado en abril —tras autorizar una huelga como medida de presión—, el centro aún debe resolver tensiones con su plantilla, especialmente en un momento en que la sostenibilidad de los servicios de salud rurales se ve amenazada por el aumento de costos en medicamentos, personal y suministros, junto con la caída en las tasas de reembolso y el crecimiento de la atención no compensada.
El contrato ratificado por el personal de apoyo representa un avance en la organización laboral del hospital, que en los últimos meses ha visto cómo otros centros de Vermont —como el Rutland Regional Medical Center y el Porter Medical Center— también alcanzaban acuerdos similares con sus sindicatos. Sin embargo, la presión por garantizar condiciones dignas para los trabajadores se mantiene, especialmente en un estado donde la escasez de personal cualificado afecta directamente la calidad de la atención médica.
El Hospital Memorial de Brattleboro, al igual que otros centros en la región, busca equilibrar la viabilidad económica con las demandas de un sector laboral cada vez más organizado. Las negociaciones futuras podrían definir si logran consolidar estos avances sin comprometer la estabilidad financiera, en un escenario donde la atención sanitaria rural enfrenta desafíos estructurales.
