St. John’s, Newfoundland y Labrador – Matt Dunstone, de Manitoba, se coronó campeón del Brier por primera vez en su carrera, en una edición del torneo marcada por la despedida de la leyenda del curling Brad Gushue y la demostración de que Kevin Koe, a sus 51 años, sigue siendo un competidor formidable.
El evento, celebrado en St. John’s, dejó una sensación agridulce, ya que tanto E.J. Harnden, cuatro veces campeón del Brier, como Gushue jugaron sus últimos partidos en el campeonato nacional canadiense, a pesar de haber estado entre los mejores en sus posiciones durante toda la semana.
Uno de los aspectos más destacados del Brier de este año fue la clara diferencia de nivel entre los equipos de élite y el resto. A excepción de Koe, un jugador de alto nivel durante toda su carrera, no hubo equipos que realmente desafiaran el dominio de los mejores.
Los cuatro equipos que llegaron a la fase final fueron Gushue, Dunstone, Brad Jacobs y, posiblemente, Mike McEwen de Saskatchewan o Koe. Jayden King de Ontario y Braden Calvert de Manitoba, debutantes en el Brier, sorprendieron al llegar a los playoffs, pero no pudieron competir con Gushue y Jacobs, respectivamente.
Tras la retirada de Gushue, solo Dunstone y Jacobs se perfilan como equipos capaces de obtener resultados consistentes. Koe y McEwen podrían dar la sorpresa ocasionalmente, pero carecen de la consistencia necesaria.
El torneo también evidenció una tendencia al envejecimiento en el curling canadiense, con tres de los cuatro equipos finalistas liderados por jugadores mayores de 40 años: Gushue, Jacobs y Koe. Dunstone, con 30 años, fue la excepción.
En contraste con el curling canadiense, a nivel mundial el deporte se está volviendo más joven, con jugadores como Bruce Mouat de Escocia (31 años) y Yannick Schwaller de Suiza (30 años) liderando el ranking mundial.
St. John’s demostró una vez más ser una sede excepcional para el Brier, gracias en gran parte a la presencia de Gushue, cuyo último torneo en casa atrajo a multitudes. La atmósfera en The Patch, donde se servían cuatro cervezas a la vez, contribuyó al ambiente festivo, con 243 personas participando en la tradicional ceremonia de «screech-in» y 240 besando el pescado.
Para Dunstone, esta victoria representa la culminación de una larga trayectoria, habiendo perdido dos finales del Brier en 2023 y 2025, así como el Canadian Trials en noviembre pasado contra Jacobs. Su victoria sobre Jacobs en la semifinal del domingo allanó el camino para su triunfo final, y su frase motivadora en el séptimo end, «It’s time to dance», quedará grabada en la memoria de los aficionados.
Al igual que Gushue en 2017, Dunstone podría estar al comienzo de una era dorada en el curling canadiense.
