La princesa del pop, Britney Spears, ha tomado una decisión trascendental con respecto a su legado musical: la venta de los derechos de su catálogo. Según reportan medios estadounidenses como News24, Forbes, Daily Voice y The South African, esta operación representa un “acuerdo histórico” que podría haber más que duplicado su fortuna personal.
Aunque los detalles financieros específicos no se han revelado, se entiende que la venta abarca sus éxitos más icónicos, aquellos que la catapultaron a la fama mundial. Esta movida sigue la tendencia de otros artistas de renombre que han optado por monetizar sus catálogos musicales en los últimos años.
La decisión de Spears llega en un momento clave de su vida, tras años de batallar por su libertad y autonomía. La venta de su catálogo podría permitirle enfocarse en nuevos proyectos y disfrutar de los frutos de su trabajo sin las presiones asociadas a la gestión de sus derechos musicales.
