Una sorprendente revelación ha puesto en tela de juicio la imagen pública de la familia Beckham. Brooklyn Beckham ha alzado la voz, contradiciendo años de narrativas difundidas por la prensa sensacionalista. Según sus declaraciones, la controversia en torno al vestido de novia de Nicola Peltz fue malinterpretada: Victoria Beckham inicialmente se ofreció a diseñarlo, pero luego canceló la propuesta, a pesar del entusiasmo de Nicola por llevar una creación de su suegra.
Además, Brooklyn confirmó los rumores sobre un incidente en su boda, donde Victoria, durante su primer baile con Nicola, protagonizó una escena que lo dejó profundamente humillado. “Bailó de manera inapropiada conmigo frente a todos”, relató, afirmando que “nunca en mi vida me había sentido más avergonzado”.
La ruptura, según Brooklyn, se originó también en una disputa por la marca personal. Su negativa a “ceder los derechos” de su nombre habría afectado un acuerdo comercial familiar y, por consiguiente, su trato posterior. “Mi negativa afectó la compensación económica”, escribió, añadiendo que “la marca Beckham es lo primero”.
“Mi familia valora por encima de todo la promoción pública y los patrocinios”, afirma Brooklyn. “El ‘amor’ familiar se mide por la cantidad de publicaciones en redes sociales”. A pesar de asistir a “todos los desfiles de moda, fiestas y eventos de prensa para mostrar nuestra perfecta familia”, Brooklyn asegura que, cuando su esposa solicitó el apoyo de su madre para rescatar perros desplazados durante los incendios de Los Ángeles, Victoria se negó.
Brooklyn también relató detalles más íntimos y perturbadores, como la reiterada invitación de mujeres de su pasado a eventos familiares, lo que le generó incomodidad a él y a Nicola. Afirma que sus padres se negaron a reunirse con ellos, mientras alimentaban en privado y en público historias a la prensa, e incluso, según él, involucraban a sus propios hermanos para atacarlo en redes sociales.
Quizás lo más llamativo fue el rechazo de Brooklyn a la narrativa dominante sobre la influencia de Nicola. “La idea de que mi esposa me controla es completamente errónea”, escribió. “He estado controlado por mis padres durante toda mi vida”.
Representantes de Brooklyn Beckham y Victoria Beckham no respondieron de inmediato a las solicitudes de Vanity Fair. La historia está en desarrollo.
