El aumento de casos de sarampión en Bangladesh ha generado preocupación entre autoridades sanitarias y organizaciones internacionales, que exigen medidas urgentes para contener el brote y responsabilizar a quienes han contribuido a la propagación de la enfermedad por falta de vacunación.
Según informes de medios locales, médicos y expertos en salud pública han solicitado la declaración de una emergencia sanitaria nacional debido al rápido aumento de infecciones, especialmente entre niños que no han recibido la vacuna correspondiente. El primer ministro del país ha calificado la falta de vacunación contra el sarampión como un “crimen imperdonable”, subrayando la responsabilidad de los padres y cuidadores en proteger a los menores.
En respuesta al brote, las autoridades de salud han lanzado una campaña nacional de vacunación contra el sarampión, que incluye un impulso intensivo de un mes de duración que comenzará el 20 de abril en la región de Khulna y se extenderá a otras zonas del país. Esta iniciativa busca inmunizar a la mayor cantidad posible de niños susceptibles y cortar la cadena de transmisión.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha confirmado que se ha movilizado una respuesta a nivel nacional para contener el brote, coordinando esfuerzos entre el gobierno, instituciones de salud y socios internacionales. Se están reforzando los servicios de vacunación, la vigilancia epidemiológica y la sensibilización comunitaria para garantizar que las vacunas lleguen a las poblaciones más vulnerables.
Los medios de comunicación han destacado que el sarampión es una enfermedad altamente contagiosa pero prevenible mediante vacunación, y que los brotes actuales están directamente relacionados con lagunas en la cobertura inmunizante. Las autoridades insisten en que la vacuna contra el sarampión es segura, eficaz y disponible de forma gratuita en los centros de salud públicos.
Se hace un llamado a la población para que acuda a los puntos de vacunación, complete el esquema de inmunización de sus hijos y coopere con los equipos de salud que realizan visitas casa a casa. La contención del brote depende, según los expertos, de una acción rápida, coordinada y basada en la evidencia.
