Una densa bruma tóxica provocada por incendios forestales prolongados en Indonesia se extiende por el sudeste asiático, afectando a millones de habitantes y elevando los niveles de contaminación a más de 15 veces el límite de la Organización Mundial de la Salud en medio de un fenómeno de El Niño extremo.
Impacto sanitario y ambiental en Indonesia y países vecinos
Millones de personas en extensas zonas de Sumatra y de la parte indonesia de la isla de Borneo, conocida como Kalimantan, sufren las consecuencias de una humareda tóxica impulsada por semanas de incendios forestales y en terrenos turbosos. Las llamas, attizadas por una sequía extrema vinculada a un sistema de El Niño especialmente intenso, han generado niveles de contaminación calificados como acutely unhealthy
por la cadena de noticias británica.
El Ministerio de Salud de Indonesia registró más de 50.000 casos de infecciones respiratorias vinculadas a los incendios entre julio y agosto, de los cuales más de 12.000 corresponden a niños menores de cinco años. En Banjarbaru, Kalimantan del Sur, una asistente de enseñanza de 19 años llamada Rizma Nur Fatimah relató que la bruma en su aula era tan densa que ni siquiera se podían ver los propios pies. A su vez, la plataforma digital de noticias advirtió sobre la amenaza de activación de enormes depósitos de carbono subterráneos situados bajo las turberas del país.

Rizma Nur Fatimah, asistente de enseñanza en Banjarbaru, Kalimantan del Sur, señaló a través de la BBC que han estado lidiando con esta situación desde su nacimiento, que es igual todos los años y casi se han resignado a ello, aunque advirtió que el año en curso es peor.
La contaminación no se limita al territorio indonesio. El humo ha cruzado las fronteras hacia Malasia, Brunéi y Filipinas. En la provincia insular filipina de Palawan, situada a unos 1.300 kilómetros de los focos de incendio, los residentes han reportado síntomas similares a los de la población local afectada. La doctora Precious Bañas-Melad señaló que se registran dolores de cabeza leves y reacciones alérgicas repentinas entre los habitantes.
Acciones gubernamentales y detenciones de sospechosos
Frente a la magnitud de la crisis, la policía indonesia ha detenido a 72 personas sospechosas de provocar incendios forestales y en terrenos turbosos, mientras que cuatro empresas están bajo investigación por el uso presunto de fuego para la limpieza de terrenos a bajo costo, según el servicio de noticias estadounidense.

El presidente Prabowo Subianto visitó zonas devastadas en Kalimantan Central y posteriormente se desplazó a Riau y Sumatra del Sur. En estas diez provincias, más de 36.000 hectáreas han sido arrasadas por el fuego. El mandatario exigió que las autoridades documenten e informen directamente sobre las labores de extinción y anunció el despliegue de mil oficiales militares y policiales para reforzar la educación pública y la prevención.
Los datos del Ministerio de Silvicultura indican que cerca de 94.000 hectáreas ardieron tan solo en el mes de julio. Por su parte, el Ministerio de Transporte autorizó el uso de 35 aeronaves de registro extranjero para misiones de lanzamiento de agua y patrullaje aéreo, adaptándose a las normativas de seguridad aérea del país.
Modificación climática y cooperación fronteriza con Malasia
Para contrarrestar las condiciones meteorológicas adversas, Indonesia intensifica las operaciones de modificación del clima mediante la dispersión de partículas de sal en nubes aptas para inducir precipitaciones. Un total de 30 aeronaves operan en Kalimantan y otros 22 helicópteros cubren Sumatra.
Ante el deterioro de la calidad del aire, el gobierno malasio indicó que Indonesia autorizó el ingreso de aeronaves malasias al espacio aéreo indonesio para realizar labores de siembra de nubes a lo largo de la frontera compartida. El ministro de Medio Ambiente de Malasia, Arthur Joseph Kurup, destacó que estas medidas resultan críticas ante la proximidad de las celebraciones por el Día Nacional el 31 de agosto y el Día de Malasia el 16 de septiembre.
En el estado malasio de Sarawak, casi 600 escuelas suspendieron sus clases la semana pasada, afectando a unos 200.000 estudiantes, a medida que el índice de contaminación del aire alcanzaba niveles preocupantes. El portal de noticias estadounidense reportó que el pequeño pueblo de Serian, en Sarawak, registró un Índice de Contaminación del Aire de 195, situándose en un rango poco saludable.
Lectura relacionada