Muchas afecciones mamarias benignas, y los síntomas que las acompañan, no aumentan el riesgo de cáncer de mama. Es importante conocer estas condiciones para reducir la ansiedad y comprender qué requiere atención médica. A continuación, se describen algunas de las más comunes:
- Adenosis: Una condición en la que los lobulillos mamarios se agrandan, lo que puede causar pequeños bultos o una sensación de tejido irregular. En algunos casos, no se sienten bultos en absoluto.
- Quistes mamarios: Bolsas cerradas llenas de líquido que se forman en el seno. Estos quistes pueden ser dolorosos justo antes del período menstrual. Algunos quistes son pequeños y no se pueden sentir, mientras que otros son más grandes. Son más comunes en mujeres en edad fértil y en aquellas que toman terapia hormonal para la menopausia.
- Ectasia ductal mamaria (también llamada ectasia de los conductos mamarios): Una condición en la que los conductos mamarios se ensanchan y se engrosan, pudiendo obstruirse con líquido. Esto puede causar secreción del pezón (blanquecina, verdosa o negruzca), sensibilidad o cambios en el pezón, incluso inversión del mismo. Si el conducto obstruido se infecta, puede sentirse un bulto debajo del pezón. Es más común en mujeres que se acercan o han pasado la menopausia.
- Hematoma mamario: Una acumulación de sangre coagulada debajo de la piel del seno, que puede causar un bulto, fiebre e inflamación. Generalmente, se produce por un vaso sanguíneo roto después de una lesión o cirugía, pero también puede ocurrir sin lesión en personas que toman aspirina o anticoagulantes.
- Necrosis grasa de la mama: Una condición que causa bultos redondos, firmes y generalmente indoloros. Puede aparecer después de una lesión en el seno, cirugía o radioterapia. La piel alrededor del bulto puede enrojecerse, mostrar moretones o hundirse.
- Fibroadenoma: Tumores benignos que a menudo se sienten como bultos duros y redondos que se mueven fácilmente en el seno. No suelen ser dolorosos y a veces son demasiado pequeños para ser palpados. Son los tumores benignos más comunes en mujeres menores de 30 años, aunque pueden aparecer a cualquier edad. Estos tumores pueden crecer cuando los niveles de estrógeno aumentan (durante el embarazo o con terapia de reemplazo hormonal) y disminuir durante la menopausia.
- Enfermedad fibrocística de la mama (también llamada mamas fibrocísticas y cambios fibrocísticos en la mama): Una condición común que puede causar hinchazón o molestias en el seno, sensibilidad en los pezones, secreción del pezón y picazón. También puede haber un bulto o quistes. Los síntomas a menudo comienzan antes o durante el período menstrual. Es más común en mujeres menores de 45 años y en aquellas que toman terapia de reemplazo hormonal.
- Papiloma intraductal (también llamado papiloma intraductal): Una condición que causa crecimientos similares a verrugas en los conductos mamarios. Los papilomas intraductales únicos suelen estar cerca del pezón y pueden causar un bulto, dolor y secreción clara o sanguinolenta.
- Lipoma de la mama: Un tumor benigno compuesto por células grasas. Generalmente es un bulto único, suave e indoloro.
- Mastitis: Una condición dolorosa del seno que es más común en mujeres que están amamantando. Es causada por un bloqueo o infección de un conducto mamario. El seno puede verse rojo o más oscuro y sentirse abultado, caliente y sensible. También puede haber secreción del pezón y síntomas similares a los de la gripe.
Afecciones mamarias que pueden aumentar ligeramente el riesgo de cáncer de mama
Aunque estas afecciones benignas no son cáncer de mama, su presencia puede asociarse a un ligero aumento del riesgo de desarrollar la enfermedad en el futuro. Sin embargo, es importante recordar que tener una de estas condiciones no significa que inevitablemente se desarrollará cáncer.
- Fibroadenomas complejos: Un tipo de tumor benigno que contiene tejido fibroso y glandular, así como otros cambios anormales como quistes, calcificaciones y tejido cicatricial. Son más comunes en mujeres mayores.
- Papilomas intraductales múltiples (también llamados papilomas intraductales): Crecimientos similares a verrugas en los conductos mamarios. Pueden no sentirse o causar secreción del pezón. Suelen ser más pequeños y se encuentran más lejos del pezón que un papiloma intraductal único.
- Cicatrices radiales (también llamadas lesiones esclerosantes complejas): Un tipo de tejido benigno que se asemeja a una cicatriz bajo el microscopio. A menudo, se observan múltiples lesiones en ambos senos. Generalmente no se pueden sentir y rara vez causan síntomas.
- Esclerosis adenosa: Una condición en la que se encuentra tejido fibroso similar a una cicatriz en los lobulillos mamarios. No suele causar síntomas, aunque se puede notar un pequeño bulto o dolor en el seno.
Bulto en el seno que generalmente es benigno, pero podría ser cáncer
Tumor filodes (también llamado cistosarcoma filodes de la mama o CSP): Un tipo raro de tumor mamario que generalmente es indoloro. Se origina en el tejido conectivo del seno y puede crecer rápidamente. Aunque la mayoría de los tumores filodes son benignos, algunos pueden ser cancerosos o tener características tanto benignas como cancerosas. El riesgo de desarrollar un tumor filodes es mayor en mujeres con síndrome de Li-Fraumeni, un trastorno hereditario poco común.
Los tumores filodes a veces se confunden con fibroadenomas. Sin embargo, los tumores filodes son más comunes en mujeres de 40 años, mientras que los fibroadenomas son más comunes en mujeres entre 15 y 35 años.
Afecciones precancerosas de la mama
Una afección precancerosa no es cáncer, pero tiene el potencial de convertirse en cáncer. Si se diagnostica una de estas afecciones, el riesgo de desarrollar cáncer de mama es mayor. Por esta razón, su médico puede recomendar exámenes físicos o pruebas de imagen más frecuentes.
Su médico también puede recomendar terapia hormonal (una forma de quimioprevención) para reducir el riesgo de cáncer de mama. Obtenga más información sobre la quimioprevención en Prevención del cáncer de mama y hable con su médico sobre cómo controlar su riesgo.
- Hiperplasia ductal atípica (HDA): Una condición en la que hay más células de lo normal en los conductos mamarios y las células parecen anormales bajo el microscopio. La HDA puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.
- Hiperplasia lobulillar atípica (HLA): Una condición en la que hay más células de lo normal en los lobulillos mamarios y estas células parecen anormales bajo el microscopio. La HLA puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.
- Carcinoma lobulillar in situ (CLIS): Una condición en la que se encuentran células anormales en los lobulillos mamarios. Hay más células anormales en el lobulillo con CLIS que con HLA. El CLIS aumenta el riesgo de desarrollar cáncer en cualquiera de los senos.
- Carcinoma lobulillar pleomórfico in situ (CLPIS): Una condición en la que se encuentran células anormales en los lobulillos mamarios. Estas células suelen ser más grandes y más anormales que en el CLIS. El CLPIS es más probable que se convierta en cáncer de mama invasivo que el CLIS. El CLPIS ocurre con mayor frecuencia en mujeres posmenopáusicas.
