El robot propulsado por energía nuclear Burevestnik ha sido promocionado como uno de los grandes proyectos de prestigio del Kremlin y alabado por Putin como único en su clase.
Sin embargo, ahora la efectividad de este armamento es cuestionada no solo por expertos occidentales, sino también por analistas rusos.
“Estamos hablando de 42 años de engaño a gran escala”, afirma Maxim Kilmov, un bloguero militar habitualmente cercano a las posiciones del gobierno ruso.
Ha sido descrito como un “Chernobyl volador”. Con su reactor nuclear incorporado, se afirma que el 9M730 Burevestnik puede lanzar armas nucleares contra objetivos en todo el mundo.
“En términos de alcance, Burevestnik ha superado a todos los sistemas de misiles conocidos en el mundo”, declaró el presidente Vladimir Putin tras una exitosa prueba de lanzamiento en noviembre.
Recibe críticas internas
Pero ahora, esta imagen grandiosa es desafiada. El bloguero militar ruso Maxim Kilmov, quien normalmente apoya la línea del Kremlin e incluso ha instado al uso de armas nucleares tácticas en Ucrania, no está de acuerdo en que el arma sea tan buena como el gobierno quiere hacer creer.
“Sí, puede permanecer en el aire durante mucho tiempo. Pero el problema es que es mucho más fácil de detectar que el antiguo Kh-101”, dijo en una entrevista según el medio británico Express.
Kilmov descarta Burevestnik como un enorme desperdicio de recursos.
“Estamos hablando de 42 años de engaño a gran escala, con sumas colosales que han sido malversadas”, afirma Kilmov.
”Inútil e innecesario”
Expertos occidentales también se han unido a la crítica. En octubre, Fabian Hoffmann, doctorando en el Oslo Nuclear Project, calificó el arma de “inútil” e “innecesaria”.
“Celebro cada rublo que Rusia invierte en este robot inútil e innecesario”, escribió en una publicación en X.
El analista de defensa sueco Jörgen Elfving también ha expresado escepticismo.
“Soy un poco escéptico sobre la información rusa sobre el rendimiento y la capacidad del misil. Esto podría ser simplemente una campaña de propaganda”, dijo a Dagens Nyheter.
Al mismo tiempo, la OTAN ha expresado su preocupación por Burevestnik. Un documento filtrado reveló en noviembre que el robot podría convertirse en una “pesadilla estratégica” para la alianza defensiva y un “factor de riesgo prácticamente incontrolable”.
