Michael Burry, el inversor conocido por predecir la crisis financiera de 2008, ha advertido que la reciente caída del bitcoin podría tener efectos en cascada en los mercados, especialmente en el oro y la plata.
En una publicación en Substack el lunes, Burry afirmó que el descenso de las criptomonedas podría haber obligado a los inversores institucionales y a los tesoreros corporativos a liquidar posiciones en otros activos para cubrir pérdidas.
“Parece que hasta 1.000 millones de dólares en metales preciosos se han liquidado a finales de mes debido a la caída de los precios de las criptomonedas”, escribió Burry, refiriéndose al descenso a finales de enero del oro y la plata. Sugirió que especuladores y gestores de tesorería se apresuraron a reducir el riesgo vendiendo posiciones rentables en futuros tokenizados de oro y plata.
Bitcoin cayó brevemente por debajo de los 73.000 dólares el martes, marcando una caída del 40% con respecto a los máximos recientes. Burry argumentó que este desplome pone de manifiesto las debilidades fundamentales de la criptomoneda y amenaza a empresas con grandes participaciones, como Strategy (MSTR).
“No existe una razón orgánica relacionada con el uso por la que Bitcoin debería ralentizar o detener su descenso”, declaró. Si el precio llegara a caer a 50.000 dólares, advirtió Burry, las empresas de minería podrían enfrentarse a la quiebra, y el mercado de futuros de metales tokenizados podría “colapsar en un agujero negro sin compradores”.
Burry sostiene que Bitcoin no ha cumplido su promesa como refugio seguro digital y alternativa al oro.
“No hay nada permanente en los activos de tesorería”, añadió, rechazando la idea de que las participaciones corporativas o institucionales en Bitcoin puedan proporcionar un apoyo duradero.
El reciente repunte de Bitcoin ha sido impulsado por el lanzamiento de los ETF al contado y una oleada de interés institucional. Sin embargo, Burry considera estos factores como fuerzas temporales en lugar de señales de una adopción real. En su opinión, Bitcoin sigue siendo especulativo y carece de valor intrínseco o utilidad generalizada.
Aunque las opiniones bajistas de Burry a menudo generan debate, también han demostrado ser previsoras en el pasado. Para los inversores con exposición a las criptomonedas, su advertencia plantea interrogantes sobre qué ocurriría si la caída de Bitcoin desencadenara una nueva oleada de ventas forzadas en los mercados.
