Un buceador libre capturó imágenes de una gigantesca medusa melena de león con tentáculos de entre 10 y 15 metros cerca de la costa galesa en Pembrokeshire. El hallazgo coincide con la aparición en Texas de ejemplares de Drymonema larsoni, una especie rara conocida como la malvada rosa que alcanza los 20 metros de tentáculos.
El avistamiento de la medusa melena de león en las costas de Gales
Iestyn Morgan, un conservacionista de 21 años residente en Pembrokeshire, se topó con el ejemplar gigante mientras nadaba cerca de la playa de Trefin. El joven relató que al principio pensó que se trataba de una medusa compás, una especie nativa de las aguas del Reino Unido, pero el tamaño descomunal del animal lo hizo cambiar de opinión de inmediato.
La bióloga marina Cathy Lucas detalla los riesgos de la picadura
Aunque su presencia en las aguas galesas suele registrarse de forma ocasional hacia finales del verano o en otoño, el hábitat principal de estas criaturas en el Reino Unido se sitúa en las aguas frías de Escocia. La bióloga marina Dr Cathy Lucas, de la University of Southampton, explicó que el material audiovisual obtenido muestra la extraordinaria longitud del animal.

Aparecen ejemplares de Drymonema larsoni en las playas de Texas
Al otro lado del Atlántico, las costas del sur de Texas han sido escenario de otro avistamiento de proporciones notables. Jace Tunnell, investigador del Harte Research Institute de Corpus Christi, encontró varios ejemplares de Drymonema larsoni, una especie envuelta en misterio para la comunidad científica y reconocida oficialmente apenas en 2011 tras un análisis genético.

Conocida popularmente como la malvada rosa, esta especie presenta un tono rosado inconfundible, un peso cercano a los 20 kilos y tentáculos que superan los 20 metros de longitud. Los científicos apuntan que su aparición en las playas texanas está estrechamente ligada a la proliferación de medusas luna, que constituyen su principal alimento. Al carecer de estómago, estas criaturas digieren a sus presas de manera directa mediante sus redes de tentáculos en cuestión de horas.
Lectura relacionada