“Estamos tratando de dar una mano para resolverlo”. La frase refleja el sentir del mercado agropecuario ante la situación de Centro Agropecuario Modelo (CAM), una de las empresas líderes en agronomía y producción agrícola del país, con sede en Wheelwright, provincia de Santa Fe. Según información obtenida por LA NACION, la compañía, vinculada a la familia Capretto, enfrenta una deuda bancaria de $44.295.866.000 (aproximadamente US$31 millones). Sin embargo, los compromisos totales con proveedores de insumos y otros acreedores comerciales elevarían la deuda total a cerca de US$160 millones, superando ampliamente los US$100 millones.
CAM, que emplea a unas 80 personas, se describe en su sitio web como una empresa dedicada a la producción agropecuaria, la venta de insumos agrícolas, la comercialización y el acopio de granos, con una “amplia trayectoria” y un compromiso con “servicios confiables y de alta calidad”. Hasta el cierre de esta nota, LA NACION no había recibido respuesta a sus consultas dirigidas a la empresa.
Si bien CAM no ha iniciado un proceso de concurso de acreedores, la magnitud de su deuda es un secreto a voces en el sector. Fuentes consultadas indican que existe una expectativa de que los propietarios puedan revertir la situación. “Paciencia”, fue la palabra utilizada por un informante cercano a la empresa para describir el ánimo de los acreedores, incluyendo bancos y proveedores clave de insumos. Uno de estos últimos, de hecho, tiene una exposición de más de US$24 millones y ha suspendido nuevos envíos de productos.
“No se ha llegado a una crisis porque ni la empresa ni el mercado se benefician de ello. El sector es consciente de que una caída de CAM sería significativa, pero existe una predisposición a colaborar”, señaló una fuente. Otro acreedor, describiendo la deuda como “voluminosa”, confirmó que se están manteniendo conversaciones entre las partes para buscar una solución, que podría implicar la participación de terceros en la gestión.
Aunque los detalles aún no se han definido, se baraja la posibilidad de que un nuevo socio asuma un rol en el control de la empresa. Según datos de LA NACION, Gustavo Capretto, figura visible de CAM, no registra inconvenientes en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA). No obstante, el monto de la deuda financiera –$44.295.866.000– ha sorprendido en el mercado. Entre los acreedores del sistema financiero se encuentran Banco Nación, Banco Macro, Nuevo Banco de Santa Fe, Banco Galicia, Banco Provincia de Buenos Aires, ICBC, Santander Río, Banco Industrial, Patagonia y BBVA.
Las causas del endeudamiento podrían ser diversas, desde las dificultades climáticas de las últimas campañas que afectaron las ventas, hasta la adquisición de productos que posteriormente perdieron valor en el mercado. Algunos analistas también sugieren que la gestión podría haber sido insuficiente.
La empresa, según fuentes del mercado, registra una facturación cercana a los US$90 millones y cuenta con unos US$70 millones pendientes de cobro por ventas. Este último dato alimenta la esperanza de que CAM pueda superar sus dificultades, basándose en su trayectoria y en la figura de Gustavo Capretto.
“Existe paciencia entre los acreedores para esperar hasta mayo o junio, cuando se espera una mayor disponibilidad de fondos provenientes de los pagos de insumos a cosecha. Gustavo es una persona íntegra, pudo haber cometido errores, pero sin mala intención”, afirmó una fuente. Otra persona consultada añadió: “Siempre han sido serios”.
