Camerún condiciona la obtención de documentos y servicios a la presentación de un certificado de cumplimiento fiscal a partir de 2026. A partir del 1 de enero de 2026, la obtención de un pasaporte camerunés y el registro de un vehículo estarán, en principio, condicionados a la presentación de un certificado de cumplimiento fiscal (ACF), documento que acredita que el solicitante está al corriente de sus obligaciones tributarias. Según la circular de ejecución del presupuesto de 2026 del Estado camerunés, esta medida también se aplicará a las importaciones realizadas por particulares.
“El ámbito de las operaciones sujetas a la presentación previa de un certificado de cumplimiento fiscal se extiende a las solicitudes de pasaporte, a las importaciones realizadas por particulares y a las solicitudes de registro de vehículos”, se indica en el documento firmado el 31 de diciembre de 2025 por el ministro de Finanzas camerunés, Louis Paul Motazé.
La expedición del pasaporte, el registro de vehículos y las importaciones de particulares se suman a una primera lista de servicios establecida por el gobierno en diciembre de 2023, que ya estaban condicionados a la presentación de un ACF. Esta lista incluye operaciones de importación o exportación de empresas, la obtención de subvenciones públicas, las solicitudes de visados de salida ante embajadas y consulados –con excepción de menores, estudiantes y enfermos en evacuación sanitaria–, el pago de facturas por parte del Estado y sus dependencias, y la emisión de certificados de cobertura y exención.
Impulsar la dinámica del sector informal
El gobierno presenta esta decisión como una “medida de promoción del civismo fiscal” destinada a aumentar los ingresos públicos, incorporando al sistema tributario a numerosos contribuyentes que actualmente se encuentran fuera de él. Oficialmente, la medida no solo se dirige a los operadores económicos que no pagan impuestos y tasas, sino también, y sobre todo, a los actores del sector informal. Según estimaciones del Ministerio de Finanzas, a pesar de representar alrededor del 45% del PIB del país, el sector informal en Camerún solo contribuye con un 5% a los ingresos fiscales.
Para captar esta parte de los ingresos que aún se le escapan, el gobierno camerunés ha multiplicado las reformas en los últimos años, con el objetivo de integrar al máximo número de contribuyentes en el registro fiscal. La obligación de presentar un ACF para obtener ciertos servicios públicos o consulares es una de estas reformas. Lo mismo ocurre, según el Ministerio de Finanzas, con el “fortalecimiento del mecanismo de retención en origen, que permite realizar deducciones en las transacciones realizadas por las empresas del sector informal con las grandes empresas”.
Gracias a este único dispositivo, se revela en este departamento ministerial, la población fiscal de Camerún ha pasado de 89.741 en 2015 a más de 140.000 contribuyentes profesionales en julio de 2021. Esto ha permitido movilizar “cada año más de 50 mil millones de FCFA (ingresos) en concepto de pagos a cuenta y anticipos de los contribuyentes del sector informal”, según fuentes autorizadas.
Brice R. Mbodiam
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