La empresa de caramelos Nigay, originaria de la región del Loira, ha trasladado su producción a una nueva planta en Nesle, Somme, hace tres años. Esta decisión estratégica responde a la proximidad de las remolachas azucareras –su principal materia prima– y a la futura infraestructura del Canal Seine-Nord Europe. Según declaraciones de la portavoz de Nigay, este canal representa “la guinda del pastel”.
La compañía prevé que, una vez operativo, podrá transportar potencialmente el 75% de sus caramelos producidos en Nesle por vía fluvial, lo que se traducirá en una reducción del 75% de sus emisiones de CO2. Nigay exporta el 73% de su producción a nivel mundial.
Otras empresas en la región Hauts-de-France también celebran la llegada del Canal Seine-Nord Europe. Este nuevo canal, con una extensión de 107 kilómetros entre Compiègne (Oise) y Aubencheul-au-Bac (Nord), estará diseñado para embarcaciones fluviales de gran tamaño y conectará la red fluvial francesa con los principales puertos europeos. Se espera que esté operativo en 2032.
Una vez completado, el Canal Seine-Nord Europe podría transportar anualmente hasta 17,4 millones de toneladas de mercancías de diversos sectores.
