Un nuevo estudio realizado por investigadores de la Universidad de Michigan arroja luz sobre cómo el cáncer de estómago puede aprender a crecer por sí solo, independientemente de las señales que normalmente impulsan su desarrollo. Los hallazgos, publicados en la revista Cancer Cell, revelan que las células cancerosas de estómago pueden reprogramar su propio entorno para promover el crecimiento tumoral, incluso en ausencia de factores de crecimiento externos.
El equipo de investigación descubrió que las células cancerosas de estómago liberan pequeñas vesículas llamadas exosomas que contienen microARN. Estos microARN son transportados a las células vecinas, incluyendo las células del estroma, que normalmente apoyan a las células cancerosas. Sin embargo, en este caso, los microARN alteran el comportamiento de las células del estroma, haciéndolas producir factores que promueven el crecimiento del tumor.
Este proceso de auto-suficiencia permite que el cáncer de estómago continúe creciendo y propagándose incluso cuando se bloquean las señales de crecimiento externas. Los investigadores encontraron que la inhibición de la liberación de exosomas o la neutralización de los microARN contenidos en ellos puede ralentizar el crecimiento tumoral en modelos preclínicos.
“Este es un mecanismo importante que explica cómo el cáncer de estómago puede volverse resistente a la terapia”, explica el Dr. Yogesh K. Patel, autor principal del estudio. “Al comprender cómo las células cancerosas se auto-suficientan, podemos desarrollar nuevas estrategias para interrumpir este proceso y mejorar los resultados del tratamiento”.
Los hallazgos sugieren que las exosomas y los microARN podrían ser objetivos terapéuticos prometedores para el cáncer de estómago. Se están investigando nuevas terapias dirigidas a bloquear la comunicación entre las células cancerosas y su entorno, con el objetivo de detener el crecimiento tumoral y mejorar la supervivencia de los pacientes.
