Recientes reportes han destacado casos de hombres que han sido diagnosticados con cáncer de garganta vinculado a encuentros sexuales ocurridos hace décadas. Uno de los afectados manifestó estar «totalmente sorprendido» tras recibir su diagnóstico (LADbible), mientras que otros casos incluyen a un padre del noreste (Aberdeen Live) y un padre escocés (Daily Record) diagnosticados con cáncer provocado por relaciones sexuales mantenidas hace décadas (dailystar.co.uk). En un caso particular, una infección de transmisión sexual (ITS) permaneció dormida durante 30 años antes de convertirse en una condición potencialmente mortal (Metro.co.uk).
El vínculo con el VPH y el cáncer orofaríngeo
Este tipo de cáncer afecta la orofaringe, que comprende las amígdalas y la parte posterior de la lengua. El virus del papiloma humano (VPH) puede propagarse a esta zona a través de besos íntimos o sexo oral. Debido a que la superficie de la orofaringe presenta crestas y profundidades, el virus puede alojarse fácilmente en ella.

Una característica crítica del VPH es su capacidad para permanecer inactivo o dormido en las células durante años si el organismo no logra eliminarlo. Con el tiempo, en algunos casos, esta infección puede derivar en cáncer, el cual suele crecer de manera relativamente lenta y puede pasar desapercibido durante mucho tiempo.
Grupos de riesgo y síntomas
Aunque cualquier persona puede desarrollar cáncer de garganta, los pacientes con cáncer orofaríngeo relacionado con el VPH suelen ser hombres blancos, heterosexuales, no fumadores, generalmente en el rango de edad de los 50, 60 o 70 años.
El síntoma más común de este tipo de cáncer es la aparición de un bulto indoloro en el cuello. La detección temprana es fundamental, ya que la mayoría de estos cánceres se diagnostican en etapa I, fase en la que son curables.
Para prevenir el desarrollo de este y otros tipos de cáncer relacionados con el VPH, se recomienda la administración de la vacuna contra el virus.
