Apenas un tercio de las pacientes elegibles para realizarse pruebas de expresión génica tras un diagnóstico de cáncer de mama reciben efectivamente este examen, según datos reportados por Medical Xpress. Estas pruebas son fundamentales para determinar el riesgo de recurrencia y la necesidad de quimioterapia en pacientes con tumores en etapas tempranas.
¿Por qué es importante la prueba de expresión génica?
Las pruebas de expresión génica analizan la actividad de ciertos genes en el tejido tumoral. Según la información difundida por Medical Xpress, esta herramienta permite a los oncólogos personalizar los planes de tratamiento. Al identificar con mayor precisión qué pacientes tienen un riesgo bajo de recurrencia, los médicos pueden evitar tratamientos agresivos como la quimioterapia, reduciendo así los efectos secundarios innecesarios para la paciente.
Factores en la baja tasa de realización
Aunque las guías clínicas recomiendan el uso de estas pruebas en casos específicos, la brecha entre la elegibilidad y la realización efectiva es significativa. El informe señala que, a pesar de la disponibilidad de estas tecnologías, solo el 33% de las mujeres que cumplen con los criterios médicos acceden al estudio. Esta disparidad sugiere barreras en el acceso o en la adopción sistemática de las pruebas dentro de los protocolos hospitalarios habituales.
¿Qué sucede con las pacientes que no reciben la prueba?
Sin el análisis de expresión génica, las decisiones sobre el tratamiento suelen basarse únicamente en características clínicas tradicionales, como el tamaño del tumor o la afectación de los ganglios linfáticos. De acuerdo con Medical Xpress, esto puede resultar en que un número desconocido de pacientes reciba quimioterapia cuando, bajo un análisis genético más detallado, habrían sido candidatas ideales para terapias menos invasivas, como la terapia endocrina sola.
