El Bundestag alemán sufre desde la tarde del lunes un grave problema técnico. Según un empleado de la administración del parlamento citado por el Berliner Zeitung, tanto Internet como la intranet interna han estado completamente inoperativas desde aproximadamente las 15:15 horas.
Consultas telefónicas realizadas por el Berliner Zeitung a las oficinas de los diputados confirmaron la interrupción. El Bundestag ha estado desconectado de Internet y de la red interna durante más de una hora.
Funcionamiento limitado para diputados y personal
El correo electrónico también se ha visto afectado por la caída. Los diputados y el personal no pueden ni recibir ni enviar correos electrónicos. Para mantener la comunicación, los empleados recurren a medios de comunicación privados. No se han revelado detalles sobre la causa del fallo total.
Oficinas de diputados de La Izquierda (LINKE) y de la CDU confirmaron telefónicamente que están en gran medida desconectados del flujo de información. La información sobre las negociaciones en curso sobre la guerra en Ucrania llega a los diputados de forma “muy complicada”. La insatisfacción es palpable.
La administración del Bundestag está trabajando intensamente para solucionar la avería. Aún no se sabe cuándo se restablecerán los servicios de red.
No es el primer incidente de este tipo
La interrupción paraliza en gran medida el trabajo parlamentario del Bundestag. Sin acceso a Internet, la intranet y el correo electrónico, los diputados y sus equipos están muy limitados.
No es la primera vez que el Bundestag se ve afectado por problemas informáticos. En el pasado ha habido múltiples interrupciones.
La administración del Bundestag ahora se enfrenta al reto de determinar las causas y poner los sistemas en funcionamiento lo antes posible para restablecer la capacidad de trabajo del parlamento.
Problemas recurrentes en el pasado
En la década de 2020, el Bundestag alemán ha experimentado repetidos fallos informáticos. Según fuentes parlamentarias y de seguridad, varios incidentes se sospechan que son ataques provenientes del extranjero. Estos incidentes alimentan los temores sobre las crecientes ciberamenazas y los posibles intentos de influencia en los procesos políticos.
Un ataque en la primavera de 2021 atrajo especial atención. Según informes coincidentes, se trató de una campaña de phishing en la que los diputados y el personal fueron contactados con correos electrónicos falsos. El objetivo era obtener datos de acceso e infiltrarse en la red parlamentaria. Las autoridades de seguridad nombraron presuntamente a grupos rusos como autores. El gobierno federal habló de “amenazas híbridas” y anunció medidas de defensa.
Interrupción en mayo de 2022
En mayo de 2022, la administración del Bundestag confirmó otra interrupción en la que partes de la infraestructura informática quedaron temporalmente fuera de servicio. El sistema de correo electrónico y la comunicación interna se vieron afectados, entre otros. Expertos en seguridad informática hablaron de un posible ataque dirigido. Según fuentes internas, las investigaciones se dirigieron nuevamente contra actores extranjeros, incluidos presuntos grupos de Rusia y China.
Oficialmente, en ambos casos se dijo que no se habían filtrado datos sensibles. El Bundestag reforzó sus medidas de protección tras los incidentes. La Oficina Federal para la Seguridad de la Información apoyó los análisis e instó a una mayor concienciación del personal.
No siempre una causa externa
No todas las interrupciones parecen tener un origen externo. Ya en 2020 se produjo un fallo informático importante que, según la administración del Bundestag, se debió a problemas técnicos. El incidente, sin embargo, desató debates sobre la resistencia de la informática parlamentaria.
En la política, crece la presión para modernizar aún más los sistemas. Los representantes de la coalición piden una mayor cooperación con las autoridades de seguridad. La oposición critica que las precauciones contra los ataques de phishing y la formación del personal no son suficientes. El gobierno federal considera estos incidentes como parte de una estrategia más amplia de los estados extranjeros para influir en los procesos de toma de decisiones en Alemania.
