La dinámica de equipo entre los cronistas ha tomado un giro conflictivo este año, donde la organización de las cenas de los jueves se ha convertido en una fuente de caos y tensiones internas.
El núcleo del problema radica en el uso de la mensajería instantánea para la coordinación del grupo. La exclusión de ciertos miembros de los canales de comunicación ha generado malestares evidentes, destacando la frustración de quien señaló: ¡Hay un grupo de WhatsApp del que estoy excluido!
