El Servicio Nacional del Consumidor (Sernac) ha confirmado que la implementación del cargador universal tipo C es ahora una obligación legal para los dispositivos electrónicos comercializados en Chile. Según lo informado por El Mostrador, el organismo fiscalizador aplicará multas a las marcas y empresas que no cumplan con este estándar de interoperabilidad, buscando reducir la generación de residuos electrónicos y facilitar el uso de accesorios entre distintos equipos.
¿Qué implica la nueva normativa para el mercado?
La medida establece que los fabricantes deben estandarizar el puerto de carga bajo el formato USB-C. De acuerdo con el reporte de El Mostrador, el objetivo central de esta normativa es permitir que los consumidores utilicen un mismo cargador para diversos dispositivos electrónicos, evitando la obsolescencia programada de cables y adaptadores específicos. El Sernac ha enfatizado que las empresas que comercialicen productos que no se ajusten a esta exigencia técnica se exponen a sanciones económicas, en línea con las facultades de fiscalización que posee el servicio para proteger los derechos de los usuarios en el mercado tecnológico.

Consecuencias para los consumidores y el sector retail
La obligatoriedad del cargador tipo C busca impactar positivamente en la economía doméstica y en la gestión de residuos. Según el análisis de El Mostrador, la estandarización no solo simplifica la experiencia de compra al eliminar la necesidad de adquirir accesorios propietarios, sino que también alinea a Chile con estándares internacionales que ya han sido adoptados en otros mercados globales. Las marcas deberán ajustar sus inventarios para asegurar que todos los dispositivos móviles y electrónicos de consumo masivo cumplan con esta especificación técnica, bajo la supervisión directa del Sernac para garantizar el cumplimiento de la ley.
