El veterano mariscal de campo Case Keenum brilló en su primera titularidad desde 2023 al liderar a los Chicago Bears hacia una aplastante victoria de 27-7 sobre los Philadelphia Eagles en el Monday Night Football, cubriendo la ausencia de Caleb Williams por una lesión en el muslo.
Con 38 años de edad y 223 días, Case Keenum asumió las riendas de la ofensiva de los Bears ante la lesión de Caleb Williams y la reciente recuperación de Tyson Bagent del protocolo de conmociones —con Bagent estando listo para respaldarle tras haber dado negativo en el protocolo el domingo, según reportes de AP. El veterano en su sexagésima séptima titularidad en su trayectoria completó 24 de 34 pases para 247 yardas y dos anotaciones, guiando a su equipo con solvencia quirúrgica y sin cometer errores de manejo de balón para unirse a Ryan Fitzpatrick como los únicos quarterbacks en ganar inicios con siete equipos distintos en la NFL, según NBC Sports.
El impacto del mariscal se sintió desde el primer momento. En la serie ofensiva inaugural de 11 jugadas, Keenum coronó la marcha completando 5 de 6 pases para 45 yardas y enviando un pase por bajo para Luther Burden III —registrando este último siete recepciones para 61 yardas, de acuerdo con las estadísticas de la liga—, quien fue detenido inicialmente en la yarda 5, pero luchó a través del contacto y fue empujado por una multitud de jugadores de los Bears para cruzar la línea de anotación en una jugada de 8 yardas. Lejos de achicarse ante la presión defensiva, Keenum completó sus nueve envíos ante el blitz rival para un total de 133 yardas, según datos proporcionados por Deniz Selman, encontrando espacios constantes en el centro del terreno.
La defensa de Chicago neutraliza a Jalen Hurts y frena a Philadelphia
Del otro lado del emparrillado, la ofensiva de los Eagles chocó contra una muralla que anuló por completo sus aspiraciones, cometiendo además 10 castigos en total —incluyendo cuatro en el costado defensivo, según la cobertura de NBC Sports—. Jalen Hurts sufrió una noche complicada al conectar apenas 16 de 25 pases para 153 yardas y una intercepción, además de verse obligado a abandonar temporalmente el terreno en el segundo cuarto tras recibir un fuerte impacto al borde de la línea lateral por parte del apoyador D’Marco Jackson en una jugada donde los castigos terminaron por anularse mutuamente.
La situación para Filadelfia empeoró cuando su mariscal suplente, Andy Dalton, ingresó de manera breve durante la evaluación médica de Hurts en una tienda médica de color azul, de acuerdo con la crónica de Yahoo. En su único intento de pase del encuentro, Dalton buscó la zona de anotación en tercera oportunidad y gol desde la yarda 2, pero terminó siendo interceptado por el novato Dillon Thieneman —quien lideró a los locales con seis tackles en total—, registrando así la primera intercepción de su carrera profesional en la zona roja.
«Monday Night Football.»
Designación del partido emitido por ESPN en el Soldier Field
A pesar de que los visitantes lograron descontar justo antes del descanso con una típica anotación terrestre en jugada de empuje de Hurts (conocida como el tush push) sobre el silbatazo de la primera mitad —en una secuencia donde Tank Bigsby había perdido previamente un balón suelto en su propia yarda 15 que fue arrancudado limpiamente mediante una jugada estilo «Peanut punch» por Austin Booker y recuperado por Xavier Woods dentro de la zona roja, según reportó Windy City Gridiron—, la segunda parte fue un monólogo de la escuadra local. La defensiva de Chicago limitó a los visitantes a tres series consecutivas de tres y fuera y apenas 12 yardas totales en el arranque del complemento, cerrando los dos últimos períodos con solamente 52 yardas netas de ofensiva.

Kalif Raymond y el control absoluto del reloj en la segunda mitad
La ventaja local se estiró de forma definitiva en el tercer cuarto. Keenum localizó completamente libre a Kalif Raymond para un impresionante envío de 41 yardas que dejó sin respuestas a la secundaria dirigida por Vic Fangio, aprovechando una equivocación de cobertura de la defensiva de Filadelfia. Raymond concluyó su destacada actuación con seis recepciones para 90 yardas, siendo el socio ideal del veterano mariscal en una noche donde el tackle izquierdo Braxton Jones tuvo que abandonar el encuentro con 10:22 por jugar en el tercer cuarto debido a una lesión en la rodilla.
El golpe final llegó en el último periodo mediante una larga serie ofensiva que reflejó el dominio físico de los locales, quienes terminaron dominando la posesión del ovoide por 36 minutos y 53 segundos frente a 23 minutos y 7 segundos de los visitantes, sin permitir capturas a la defensiva rival. Keenum completó una marcha de 13 jugadas y 58 yardas que culminó con una anotación personal en un acarreo de una yarda en tercera oportunidad con 7:19 en el cronómetro, consumiendo más de cinco minutos en el reloj y sentenciando el marcador definitivo de 27-7.
«unnecessary roughness»
Marcaje arbitral señalado tras el contacto sobre Jalen Hurts en la banda
Con este resultado, ambas franquicias colocan su récord temprano en la temporada en dos victorias y una derrota. Mientras los dirigidos por Nick Sirianni acumulan cuestionamientos sobre su falta de robos de balón en el arranque del torneo —completando tres partidos consecutivos sin lograr una sola toma de balón defensiva, según los registros estadísticos— y preparan su regreso a casa para recibir a los Los Angeles Rams el próximo domingo, los Bears celebran un triunfo balsámico que fortalece sus aspiraciones en la Conferencia Nacional antes de medirse en su siguiente compromiso ante los New York Jets.
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