La justicia francesa ha ordenado la eutanasia del perro Curtis y ha condenado a Christophe Ellul, su dueño, a cuatro años de prisión con suspensión de pena tras el fallecimiento de Elisa Pilarski. La decisión judicial pone fin a un proceso legal prolongado sobre el ataque mortal ocurrido en 2019, según informaron diversos medios como BFM, Le Monde y 20 Minutes.
Sentencia contra el propietario de Curtis
Christophe Ellul recibió una condena de cuatro años de prisión en suspenso, de acuerdo con los reportes de BFM y Le Monde. El fallo judicial establece la responsabilidad del propietario en el desenlace fatal de Elisa Pilarski, quien murió tras sufrir múltiples mordeduras. La sentencia, que incluye la suspensión de la pena, ha sido el eje central de la cobertura mediática sobre la resolución del caso en los tribunales franceses.

La orden de eutanasia para el perro
El tribunal ha ordenado formalmente la eutanasia del perro Curtis. Esta medida, reportada por Leman Bleu y 20 Minutes, responde a la peligrosidad del animal involucrado en la muerte de Pilarski. Marianne destaca que los jueces habían solicitado previamente esta decisión bajo la premisa de que, si el animal era declarado culpable de los hechos, debía ser sacrificado, una postura que finalmente ha sido ratificada por el sistema judicial.
Divergencias y cobertura del caso
Aunque todos los medios consultados coinciden en el desenlace legal, existen matices en la presentación del caso. Mientras que medios como Marianne se enfocaron en el debate judicial sobre el destino del can bajo el titular «la pena de muerte para el perro Curtis», otras fuentes como Le Monde y BFM se centraron en la sentencia penal de Ellul y la confirmación de la medida sobre el animal. Esta diferencia subraya la complejidad de un caso que ha mantenido la atención pública en Francia desde que ocurrieron los hechos en noviembre de 2019.
