La decisión del equipo de Hiroshima de rescindir el contrato con el jugador de béisbol, Haatsuki Hagetsu, tras su acusación por el uso de etomidato, una sustancia controlada conocida como “tabaco zombi”, refleja una postura firme ante este tipo de infracciones. Aunque inicialmente se consideró la posibilidad de mantener al jugador en el equipo, dada la reputación del club por ser indulgente con sus atletas, la severidad de la situación y las opiniones contundentes tanto de la Liga Profesional de Béisbol de Japón (NPB) como de expertos legales, inclinaron la balanza hacia la rescisión.
El director general del equipo, Kiyoki Suzuki, confirmó que la decisión se tomó debido a la inaceptable conducta del jugador, que se considera incompatible con los estándares de un deportista profesional y que ha generado un problema social significativo. Suzuki también informó que el jugador se disculpó tras ser notificado directamente de la rescisión del contrato.
Las autoridades policiales del condado de Hiroshima arrestaron a Hagetsu en diciembre pasado, tras recibir una denuncia. Las pruebas de orina revelaron la presencia de etomidato en su sistema. Posteriormente, se realizó un registro en su domicilio y en las instalaciones de entrenamiento del equipo. La fiscalía local presentó cargos formales contra el jugador el 17 de febrero, alegando que había consumido la sustancia en su residencia en diciembre.
El equipo de Hiroshima se ha comprometido a fortalecer la educación y la supervisión para prevenir futuros incidentes y restaurar la confianza del público. La situación actual sugiere que, a pesar de las consideraciones iniciales, el club ha optado por una respuesta contundente ante las acusaciones de uso de drogas.
