Los catalizadores eficientes en desarrollo suelen basarse en metales preciosos, los cuales son costosos, menos abundantes y presentan alta toxicidad. Por otro lado, los catalizadores metálicos más abundantes, sostenibles y económicos, tradicionalmente han sido menos efectivos debido a su rápida descomposición, lo que limita su capacidad para convertir dióxido de carbono en formato.
El equipo de Hazari propone un nuevo enfoque para superar estas limitaciones.
Los investigadores han logrado extender la vida útil de los catalizadores basados en manganeso hasta el punto de que su efectividad supera a la de la mayoría de los catalizadores de metales preciosos. La clave de esta innovación, según explican, reside en la estabilización de los catalizadores mediante la adición de un átomo donador adicional al diseño del ligando –los ligandos son átomos o moléculas que se unen a un átomo metálico e influyen en su reactividad–.
“Me entusiasma ver que el diseño del ligando da resultados tan significativos”, afirmó Wedal.
Los investigadores también señalan que su método podría aplicarse ampliamente a otras transformaciones catalíticas, más allá de la conversión de dióxido de carbono en formato.
Brandon Mercado y Nicole Piekut, de Yale, son coautores del estudio. La financiación de la investigación provino de la Oficina de Ciencia del Departamento de Energía de los EE. UU.
