iPhone XR y iPhone 11 sufren de una vulnerabilidad de seguridad «eterna» que Apple no puede reparar
Apple no podrá corregir una falla crítica en los chips A12 y A13 de sus dispositivos más antiguos, dejando expuestos a millones de usuarios a ataques que podrían comprometer sus datos. Según reportes de múltiples medios tecnológicos, incluyendo Kompas, Detik y TandaSeru, el problema reside en una vulnerabilidad de hardware que afecta a modelos como el iPhone XR (2018) y el iPhone 11 (2019), ambos equipados con los procesadores A12 y A13 respectivamente.
La falla, descrita como «permanente» por los expertos, no puede ser solucionada mediante actualizaciones de software, ya que está ligada a un defecto en el diseño de los chips. Esto significa que, incluso con las últimas versiones de iOS, estos dispositivos seguirán siendo susceptibles a exploits que podrían permitir el acceso no autorizado a información sensible.
¿Por qué esta vulnerabilidad es tan peligrosa?
La gravedad del problema radica en que se trata de una falla de hardware, no de software. Según explican los reportes, Apple no tiene capacidad para corregirla mediante parches, ya que requeriría un rediseño físico de los componentes. Esto contrasta con vulnerabilidades típicas, que suelen solucionarse con actualizaciones de seguridad.
El sitio Detik señala que la vulnerabilidad afecta específicamente a los chips A12 (usados en el iPhone XR) y A13 (iPhone 11), modelos que aún son utilizados por millones de usuarios en todo el mundo. Aunque Apple ha dejado de soportar oficialmente estos dispositivos, muchos continúan recibiendo actualizaciones menores de seguridad, aunque sin soluciones para este tipo de fallas críticas.
¿Qué dispositivos están en riesgo?
Los modelos afectados incluyen:
- iPhone XR (2018) – Chip A12
- iPhone 11 (2019) – Chip A13
Aunque no se han detallado públicamente los métodos exactos de explotación, los reportes sugieren que los atacantes podrían aprovechar esta falla para ejecutar código malicioso o acceder a datos almacenados en el dispositivo. Según TandaSeru, esto representa un riesgo significativo para usuarios que manejan información confidencial, como datos bancarios o corporativos.
¿Qué dice Apple al respecto?
Hasta el momento, Apple no ha emitido un comunicado oficial confirmando la existencia de esta vulnerabilidad. Sin embargo, los medios consultados citan fuentes cercanas a la industria que indican que la compañía es consciente del problema, pero no tiene una solución viable debido a la naturaleza del defecto.
En casos similares, como la vulnerabilidad Spectre y Meltdown en procesadores Intel, Apple ha optado por mitigar el riesgo mediante actualizaciones de software. Sin embargo, en este caso, la falla de hardware limita drásticamente las opciones de corrección.
¿Qué pueden hacer los usuarios afectados?
Dado que no hay una solución inmediata, los expertos recomiendan:
- Evitar instalar aplicaciones de fuentes no confiables, ya que podrían contener exploits diseñados para aprovechar esta vulnerabilidad.
- Usar autenticación multifactor en cuentas sensibles, como correos electrónicos o bancos.
- Considerar la migración a dispositivos más recientes, si el uso de datos confidenciales es frecuente.
Según GadgetDIVA, aunque Apple no ha confirmado el problema, la comunidad de seguridad cibernética ya ha comenzado a analizar posibles soluciones alternativas, como el uso de herramientas de cifrado adicionales o la implementación de políticas de seguridad más estrictas en los dispositivos afectados.
¿Cómo se compara con otros problemas de seguridad en iPhone?
Esta no es la primera vez que Apple enfrenta una vulnerabilidad crítica en sus dispositivos. En 2020, por ejemplo, se descubrió una falla en el chip T2 de los MacBook, que permitía a los atacantes acceder al sistema sin contraseña. En ese caso, Apple emitió una actualización que mitigó el riesgo. Sin embargo, en el caso actual, la imposibilidad de corregir el problema mediante software marca una diferencia significativa.

Mientras que en vulnerabilidades previas Apple ha logrado contener el daño con parches, esta situación demuestra los límites de las actualizaciones cuando el problema radica en el hardware. Según Kompas, esto podría abrir un debate sobre la obsolescencia programada en dispositivos electrónicos, donde las actualizaciones de seguridad se vuelven insuficientes con el tiempo.
Por ahora, los usuarios de iPhone XR y iPhone 11 deben estar especialmente alertas, ya que no hay un plazo definido para una solución. La falta de transparencia por parte de Apple sobre el tema añade incertidumbre, pero los expertos coinciden en que este es un recordatorio de los riesgos asociados con el uso prolongado de dispositivos sin soporte oficial.
