Celina Locks (Curitiba, Brasil, 1990) destaca por su capacidad de decisión. “Tengo una mentalidad analítica, pero confío en mi instinto”, afirma. Esta combinación de rigor y corazonada define su enfoque en la vida. A su lado, Ronaldo Nazário (Itaguaí, Brasil, 1976) escucha atentamente y asiente. “Ella se involucra en todo”, comentará más tarde. “Todo pasa por sus manos”. Esta dinámica no es meramente simbólica, sino operativa. Comparten una vida personal y un proyecto profesional que exige decisiones constantes, gestión de tensiones, análisis numérico y criterio. “Yo soy el presidente de honor, pero Celina es quien lidera”, explica Ronaldo, sin ironía ni falsa modestia, describiendo una estructura que funciona eficazmente.
Durante sus primeros años, la Fundación Fenômenos, creada por el exfutbolista en 2010, operaba con déficit. “Al final de cada año, yo debía aportar fondos para equilibrar las cuentas”, recuerda Ronaldo. Este modelo era insostenible. Cuando Celina asumió la presidencia, su primera acción fue analizar la gestión como si se tratara de una empresa. “Estamos en el sector sin ánimo de lucro, pero debemos gestionarlo como una empresa, contando con los mejores profesionales en cada área”, explica. Esto condujo a una reorganización basada en procesos claros, la creación de un consejo asesor formado por expertos voluntarios y una lógica simple pero exigente: generar superávit para maximizar el impacto de las donaciones.
Todo lo que recaudamos se destina íntegramente a los proyectos
“Todo lo que recaudamos se destina íntegramente a los proyectos”, enfatiza Celina. Ronaldo asume los costes estructurales (instalaciones, operaciones, personal) para garantizar que la fundación no dependa de donaciones puntuales, sino de un sistema sostenible. Incluso la colaboración con marcas se basa en este pragmatismo. “Si no pueden aportar fondos, deben ofrecer algo más”, afirma Celina. “Objetos para subastar, oportunidades de prácticas profesionales, empleo. Soy persistente hasta que obtengo algo a cambio”, añade, riendo.
Esta rigurosidad económica se sustenta en una sólida ética. Su estilo de liderazgo se caracteriza por un alto grado de empatía: ayudar a quienes buscan ayuda, crear oportunidades reales sin imponer soluciones y evitar que la filantropía se convierta en un acto de distancia o exhibicionismo. “Siempre tengo en cuenta nuestros estatutos, pero también cómo lograr que los donantes vean a las personas que necesitan ayuda. A veces, todo es demasiado distante, y mi objetivo es acercar ambas partes”, explica. Por ello, insiste en que los donantes observen, no solo escuchen. “Si solo te cuento cosas, podrías no creerme. Pero si ves por ti mismo, creerás. Es fundamental que la gente vea el cambio”.
En las visitas entiendes que ayudar no es algo puntual
Proyectos como el Instituto Peraltas transforman ideas abstractas en experiencias concretas. En Peraltas, Gustavo, de 23 años y último ganador de la Fenômenos Academy, actúa como anfitrión. Vive en Itaim Paulista, un barrio de São Paulo marcado por la precariedad y la violencia. Creció en un entorno de drogas y aprendió a evitarlo. Con el premio recibido, impulsa un club de baloncesto que sirve como refugio y esperanza para adolescentes que buscan una alternativa. Los fondos permitirán consolidar el proyecto, ampliar recursos y mantener una rutina que ofrece algo esencial: un sentido de pertenencia. “Las visitas te hacen comprender que ayudar no es un acto aislado”, resume Celina. “Se trata de proporcionar los medios para que las personas puedan salir adelante”.
Durante dos años consecutivos, la parte más visible de este trabajo se ha concentrado en una semana clave en São Paulo. La gala anual es la principal fuente de financiación (recaudaron más de dos millones de euros), a través de una subasta de experiencias que van desde asistir a un desfile de Dolce & Gabbana hasta pasar un fin de semana en un castillo francés, junto con otros objetos y experiencias donadas. Tras la gala, la recaudación continúa durante tres días más con el torneo de tenis Galácticos, celebrado en la residencia del matrimonio. Este formato prolonga el impulso inicial y refuerza la idea de continuidad. No se trata de un evento aislado, sino de una secuencia planificada para sostener las actividades de la fundación durante todo el año.
Celina no considera la desigualdad como una abstracción, sino como una realidad cotidiana. “Está presente en toda la sociedad brasileña: raza, género, educación, pobreza”, afirma. “Imagina: yo tengo coche y viajo con aire acondicionado. Afuera, la gente se amontona en el transporte público, haciendo tres o cuatro transbordos para llegar al trabajo. Eso no es una vida digna”. Reducir esta brecha, explica, implica acercar oportunidades: permitir que las personas trabajen en sus propias comunidades, recuperar tiempo y dignidad.
Las situaciones más difíciles con las que trabaja la Fundación Fenômenos a menudo involucran a mujeres y niños. Mujeres que han sufrido violencia sexual, doméstica, y vidas marcadas por el narcotráfico. “Son zonas donde la violencia está presente tanto fuera como dentro de los hogares”, explica. “Mujeres que estaban al borde del suicidio porque no tenían protección”. También hay niños que nunca han experimentado afecto. Cambiar estas vidas no es un proceso inmediato, pero es ahí donde Celina encuentra el propósito más profundo de su trabajo.
Este compromiso se traduce en decisiones concretas sobre la composición de los equipos de liderazgo y trabajo. En 2021, Celina Locks Beauty, su marca de cosméticos, fue creada con un equipo exclusivamente femenino, incluyendo a mujeres provenientes de proyectos apoyados por la fundación. “No se trata de excluir a los hombres”, aclara. “Es un intento de restituir algo de lo que nos han quitado durante muchos años”. La misma filosofía guía la estructura de Fenômenos: la directora, la coordinadora de impacto social, la de proyectos, la financiera, la responsable de marketing y redes sociales son todas mujeres. “La mayoría somos mujeres”, afirma. “Y esa también es una decisión consciente”.
A Celina Locks no le preocupa ser definida como “la mujer de”. “Me siento orgullosa de ser la compañera de Ronaldo”, dice. No como una etiqueta limitante, sino como una alianza que la empodera. En su caso, esta posición no la ha relegado a un segundo plano, sino que le ha brindado una plataforma para la acción. Desde esta posición, con números, método y una intuición aguda, busca mejorar la vida de los demás.
My favourite things
El desayuno perfecto: Pan de queso. Me encanta
Un cosmético esencial: Gloah, de Celina Locks Beauty, la marca lanzada por la modelo en el 2021
Su bolso favorito: La versión vintage del Arizona de Loewe
Para bailar…Girls just want to have fun, de Cyndi Lauper
Fotografía: Uxío da Vila. Estilismo: Gabriel Fernandes y Julia Moraes (GaJu Styling). Peluquería y maquillaje: Jana Moraes
