Las cenas familiares podrían reducir el riesgo de consumo de sustancias en muchos adolescentes, según un estudio reciente. La investigación sugiere que la frecuencia con la que los adolescentes comparten comidas con sus padres puede estar asociada con una menor probabilidad de participar en comportamientos de riesgo relacionados con el consumo de alcohol, tabaco y otras drogas.
El estudio, publicado en la revista Journal of Adolescent Health, analizó datos de una amplia muestra de adolescentes y encontró una correlación entre las cenas familiares regulares y una menor prevalencia de consumo de sustancias. Los investigadores señalan que las cenas familiares ofrecen un espacio para la comunicación abierta, el establecimiento de normas y el fortalecimiento de los lazos familiares, factores que pueden proteger a los adolescentes de influencias negativas.
Aunque el estudio no establece una relación causal directa, los hallazgos sugieren que fomentar las cenas familiares podría ser una estrategia preventiva importante para reducir el riesgo de consumo de sustancias en adolescentes. Se recomienda a los padres priorizar las comidas en familia siempre que sea posible, creando un ambiente positivo y de apoyo donde los adolescentes se sientan cómodos compartiendo sus experiencias y preocupaciones.
