La Guyane enfrenta un resurgimiento del chikungunya desde finales de enero, según el último boletín de vigilancia epidemiológica. Hasta la fecha, se han confirmado biológicamente 38 casos, con una concentración significativa de 32 casos en la región occidental, particularmente alrededor de Saint-Laurent-du-Maroni y Mana.
Las autoridades sanitarias no consideran la situación alarmante por el momento, pero la concentración de casos en esta área ha llamado la atención de los actores locales.
Patricia Saïd, delegada de la salud de la Colectividad Territorial de Guyana (CTG), aseguró que ya se están movilizando los dispositivos de prevención, incluyendo la programación de fumigaciones para limitar el riesgo de una epidemia.
Según la representante, estas acciones se han reforzado en las áreas más expuestas, especialmente en el oeste de Guyana. La CTG también participa en reuniones de coordinación con el Estado y la Agencia Regional de Salud para anticipar una posible propagación del virus.
Más allá de estas medidas inmediatas, la colectividad también busca explorar nuevos métodos para combatir los mosquitos vectores de enfermedades.
Patricia Saïd mencionó la posibilidad de utilizar la bacteria Wolbachia, un método que consiste en introducir una bacteria en los mosquitos para reducir su capacidad de transmitir ciertos virus. “Este método ya se utiliza en varios países. El objetivo sería ver si podría implementarse en Guyana, sujeto a la autorización del Estado”, indicó.
En el ámbito médico, algunos profesionales de la salud ya observan un aumento en el número de pacientes que presentan síntomas compatibles con el chikungunya. En Saint-Laurent-du-Maroni, el doctor Philippe Kugler ha reportado un incremento significativo en las consultas relacionadas con la enfermedad desde mediados de febrero.
Según el médico, el número real de casos podría ser mayor que las cifras confirmadas oficialmente. “Creo que la epidemia ya está aquí y estamos subestimando mucho los casos”, estimó, mencionando pacientes no testeados o diagnosticados en el extranjero, particularmente en el vecino Surinam.
El chikungunya se manifiesta generalmente con fiebre alta, dolores articulares importantes, fatiga y, a veces, erupciones cutáneas. “Las personas presentan principalmente dolores articulares importantes. En algunos casos, estos dolores pueden durar varias semanas”, precisó el doctor Kugler.
La enfermedad rara vez es mortal, pero puede ser particularmente incapacitante.
Las autoridades sanitarias recuerdan que la prevención sigue siendo el medio más eficaz para limitar la propagación del virus. Eliminar el agua estancada alrededor de las viviendas, protegerse de las picaduras de mosquitos y consultar a un médico en caso de síntomas son algunas de las recomendaciones principales.
En un territorio donde las condiciones climáticas favorecen la proliferación de mosquitos, la vigilancia sigue siendo esencial, especialmente en el oeste de Guyana, donde se han identificado los primeros focos.
