Un complejo industrial de 10.000 millones de dólares planeado para el desierto de Atacama en Chile ha sido cancelado, poniendo fin a una confrontación entre la astronomía global y el desarrollo de infraestructura a gran escala en una de las zonas más oscuras del planeta.
El proyecto INNA de hidrógeno y amoníaco verde, que abarcaba 3.000 hectáreas e incluía un puerto, corredores de transporte y tres plantas solares, ha sido formalmente retirado tras conversaciones con el servicio de evaluación ambiental de Chile.
Su desarrollador, AES Andes, confirmó que cesará la ejecución tras una revisión interna. Para los científicos, el alivio es profundo.
Por qué la amenaza era tan seria
La instalación se habría ubicado a solo 11,6 kilómetros del Observatorio Paranal, ampliamente considerado como el mejor sitio de astronomía terrestre del mundo. Esta proximidad alarmó a los investigadores mucho antes de que los reguladores tomaran una decisión.
La contaminación lumínica era solo el peligro más visible. Los astrónomos advirtieron sobre vibraciones del terreno capaces de perturbar instrumentos ultrasensibles. El polvo levantado por la construcción y el movimiento industrial podría haberse depositado en espejos pulidos con precisión atómica. Incluso la sutil turbulencia atmosférica causada por actividades a gran escala podría haber corrompido las mediciones recopiladas durante décadas.
El daño, argumentaron, no habría sido gradual, sino irreversible.
Telescopios de Consecuencia Global
El Very Large Telescope de Paranal, situado a 2.600 metros sobre el nivel del mar, ha contribuido a descubrimientos relacionados con tres Premios Nobel. Cerca, continúa la construcción del Extremely Large Telescope, diseñado para convertirse en el telescopio óptico más potente jamás construido.
Sus objetivos son ambiciosos: investigar la química de exoplanetas similares a la Tierra, diseccionar galaxias distantes y rastrear la evolución cósmica hasta su luz más temprana. Ninguna de estas tareas es posible sin aire estable y oscuridad casi perfecta.
Una carta abierta liderada por el premio Nobel Reinhard Genzel instó en diciembre al gobierno de Chile a bloquear el desarrollo, argumentando que no había una razón práctica para ubicar un complejo tan vasto tan cerca de observatorios de importancia global.
Una Advertencia Más Allá de Esta Victoria
“Esta cancelación significa que el proyecto INNA ya no tendrá un impacto negativo en el Observatorio Paranal”, declaró Itziar de Gregorio, representante del Observatorio Europeo Austral en Chile.
Sin embargo, enfatizó que el episodio expuso una vulnerabilidad más profunda: la ausencia de una protección firme y a largo plazo en torno a los centros astronómicos de Chile.
Chile alberga alrededor del 40% de la capacidad astronómica terrestre mundial. Ese dominio depende de la geografía, pero la supervivencia depende de la política.
Los cielos de Atacama permanecen inmaculados esta noche. Los científicos saben que la batalla por su protección está lejos de haber terminado.

