Pekín ha anunciado la imposición de aranceles adicionales del 55% a las importaciones de carne de res provenientes de Brasil, Australia y Estados Unidos, a partir del 1 de enero y durante un período de tres años. Las medidas, calificadas por el gobierno chino como “medidas de salvaguardia”, se aplicarán a las importaciones que excedan ciertos cupos.
El Ministerio de Comercio chino justificó la decisión tras una investigación que determinó que las importaciones de carne de res han perjudicado a la industria nacional. La investigación abarcó carne fresca, congelada, con y sin hueso.
Analistas señalan que el precio de la carne de res en China ha tendido a la baja en los últimos años, debido a un exceso de oferta y una demanda reducida en el contexto de una desaceleración de la segunda economía mundial. China representa un mercado crucial para países exportadores como Brasil, Argentina y Australia.
Los aranceles adicionales se aplicarán progresivamente y se irán relajando con el tiempo, según el Ministerio de Comercio. Se han establecido cuotas anuales de importación para cada país. Si las importaciones superan estos volúmenes, se aplicará el arancel complementario del 55%.
Para 2026, Brasil dispondrá de una cuota de importación de 1,1 millones de toneladas, Argentina de 500.000 toneladas, Australia de 200.000 toneladas y Estados Unidos de 164.000 toneladas. Asimismo, el Ministerio de Comercio anunció la suspensión parcial del acuerdo de libre comercio con Australia relacionado con la carne de res.
Brasil, principal proveedor de carne de res a China, representando el 52% de sus ventas al exterior en 2024, según datos de su Ministerio de Asuntos Exteriores, ha manifestado que está trabajando con el gobierno chino para minimizar el impacto de esta medida.
