China ha manifestado formalmente su deseo de restablecer plenamente los vuelos directos de pasajeros entre ambos lados del estrecho. A través de una misiva enviada recientemente, la Oficina de Asuntos de Taiwán (TAO) ha instado a las autoridades taiwanesas a eliminar las «restricciones irrazonables» para facilitar la normalización de estas rutas aéreas.
Esta iniciativa se enmarca en un paquete de diez medidas de «beneficio para Taiwán» anunciadas tras la visita a China continental de la presidenta del Kuomintang, Cheng Li-wen. Entre estas propuestas destaca la promoción de programas piloto para que los residentes de las ciudades de Shanghái y la provincia de Fujian puedan realizar viajes individuales y autónomos a la isla principal de Taiwán.
En el ámbito de la aviación, Pekín busca la normalización total de los vuelos directos, brindando apoyo específico para recuperar las rutas desde ciudades como Urumqi, Xi’an, Harbin, Kunming y Lanzhou. Asimismo, se ha informado que, como parte de la implementación de estas diez medidas, los vuelos directos entre Ningbo y Kaohsiung se reanudarán en julio.
No obstante, el ministro de Transportes de Taiwán, Chen Shih-kai, ha respondido con cautela ante estas propuestas. El funcionario señaló que la demanda real de vuelos directos no es tan alta como se percibe. Según los datos proporcionados, actualmente existen 15 puntos de destino con una capacidad de 420 vuelos semanales, de los cuales solo se operan 310. Además, indicó que hay 13 puntos adicionales disponibles para vuelos chárter que no han recibido ninguna solicitud.
Respecto a la apertura del turismo, Chen criticó que China haya utilizado históricamente los viajes como una herramienta de presión política. El ministro subrayó que el hecho de que la apertura de viajes individuales se limite solo a Shanghái y Fujian evidencia que el turismo sigue condicionado políticamente. Al respecto, Chen utilizó una metáfora contundente al afirmar que China ofrece «ramos de olivo» cuando está satisfecha, pero que estos pueden transformarse en «garrotes» cuando no lo está.
Finalmente, el ministro de Transportes enfatizó que el sector turístico de Taiwán ha experimentado un crecimiento sólido y diversificado en los últimos años. En este sentido, aseguró que el país no desea volver a depender de un único mercado y expresó su esperanza de que los intercambios turísticos se retomen de manera saludable y sostenible a través de los canales de comunicación establecidos.
